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El libro con textos de Paloma Alarcó, Jefa de Conservación de Pintura Moderna, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, recorre un periodo histórico coincidiendo con las décadas de desarrollo del impresionismo, donde la fotografía logró paulatinamente dejar de estar asociada a una mera reproducción mecánica de la realidad y fue ganando credibilidad artística. Al impresionismo le valió no solo como fuente iconográfica sino también como inspiración técnica, tanto en la observación científica de la luz o en la representación de un espacio asimétrico y truncado como en la exploración de la espontaneidad y la ambigüedad visual.

Este catálogo que se ha publicado con motivo de la exposición Los impresionistas y la fotografía que expone el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, del 15 de octubre de 2019 al 26 de enero de 2020, muestra a través de los textos y de las imágenes cómo la fotografía fue ganando su espacio en el mundo artístico y fue sin duda un instrumento de creación para los impresionistas.

Desde los primeros daguerrotipos de finales de la década de 1830 y, sobre todo, tras el descubrimiento en años posteriores de las técnicas de impresión fotográfica en papel, la relación de la fotografía y la pintura fue muy estrecha. El ojo artificial de la cámara de fotógrafos como Le Gray, Cuvelier, Nadar o Disderi, por citar a unos cuantos, estimuló en Manet, Degas y en los jóvenes impresionistas el desarrollo de un nuevo modo de mirar el mundo.

La fotografía le valió al impresionismo no solo como fuente iconográfica sino también como inspiración técnica, tanto en la observación científica de la luz o en la representación de un espacio asimétrico y truncado como en la exploración de la espontaneidad y la ambigüedad visual. Asimismo, por influencia de la nueva factura impresionista, algunos fotógrafos comenzaron a preocuparse por la materialidad de sus imágenes y a buscar fórmulas para hacer sus fotografías menos precisas y con un efecto más pictórico.

El papel primordial que ha adquirido hoy la fotografía en el panorama del arte contemporáneo ha hecho resurgir el interés de la historiografía artística por el impacto que su invención provocó en las artes plásticas. La exposición Los impresionistas y la fotografía, y este catálogo que da cuenta de ella, se suma a esta línea historiográfica, planteando una reflexión crítica sobre las afinidades e influencias mutuas entre fotografía y pintura, sin olvidar la fructífera polémica entre críticos y artistas que su aparición desencadenó en Francia durante la segunda mitad del siglo XIX.

Datos de interés:
Los impresionistas y la fotografía.
Texto de Paloma Alarcó, Jefa de Conservación de Pintura Moderna, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Dimensiones: 200 x 275 mm (ancho x alto)
Páginas: 288
Español encuadernación rústica y en tapa dura.
ISBN: 9788417173357
Publicación realizada con la colaboración de Comunidad de Madrid, JTI y Samsung The Frame.
Referencia: PP00229
Tienda : https://tienda.museothyssen.org/es/exposiciones-129/impresionistas-y-la-fotografia.htm

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