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AteneaHasta el 18 de junio de 2014 podrá visitarse en la Biblioteca Histórica la exposición “El Archivo General: La memoria de la Universidad Complutense”, organizada por el Archivo General de la UCM, custodio de la memoria de más de quinientos años de labor educativa y científica al servicio de la sociedad. La exposición que aquí se presenta es solo una pequeña muestra de algunos de los testimonios más interesantes, más llamativos o más sorprendentes del trabajo de la Universidad Complutense en todo este tiempo. [Seguir leyendo]

La muestra da testimonio de más de quinientos años de labor educativa y científica al servicio de la sociedad. Se organiza en forma de recorrido por la historia de la Universidad Complutense a través de sus documentos, inclyendo objetos procedentes del Museo Veterinario Complutense, pero también de paseo por los documentos a través del devenir histórico de la Universidad. El itinerario propuesto no es cronológico sino que se centra en algunos de los aspectos más interesantes de esta larga simbiosis entre historia y archivos universitarios.

La muestra se ha estructurado en torno a siete secciones:

1. Las sedes. A lo largo de su historia, la Universidad Complutense se ha establecido en lugares diversos. Nacida en Alcalá de Henares, donde todavía se conservan los edificios que la albergaron, su traslado a Madrid, a partir de 1836, hubo de hacerse ocupando distintos edificios diseminados por la capital -los Estudios de San Isidro, las Salesas Nuevas, el Seminario de Nobles- hasta hacer del antiguo Noviciado de Jesuitas su sede. Con el tiempo, el edificio de la calle San Bernardo quedó pequeño y obsoleto. Desde 1927, en antiguos terrenos reales de la Moncloa, se empezó a construir un nuevo “campus”: la Ciudad Universitaria de Madrid.

2. Facultades y Estudios. Los estudios que la Universidad Complutense ha ofertado a lo largo de su dilatada trayectoria, han sido muchos y variados. Las primitivas cátedras alcalaínas de los siglos XVI al XVIII, de Teología, Cánones, Leyes, Artes y Medicina, dieron paso entre 1857 y 1943, a las denominadas “cinco facultades”: Filosofía y Letras, Ciencias, Derecho, Medicina y Farmacia. Posteriormente, aparecen nuevas Facultades, por división de las anteriores, por incorporación de estudios ajenos a la Universidad, o por la creación de nuevos estudios, hasta llegar a la actual oferta de casi 500 titulaciones, entre oficiales, propias y programas de doctorado.

Cartel3. El Distrito Universitario. Durante el siglo XIX y buena parte del XX, las universidades fueron, además de centros de educación superior e investigación, parte de la administración educativa general. El Rector era la máxima autoridad académica en una zona que se denominaba “Distrito Universitario”, en el que se encargaba de la inspección y la gestión de todo el sistema educativo, desde la provisión de maestros de “primera enseñanza” a la revisión de los planes de estudio de los seminarios conciliares. El distrito de Madrid incluía esta provincia y las de Toledo, Ciudad Real, Guadalajara, Cuenca, Segovia y, durante algún tiempo, Ávila.

4. Los profesores. La Universidad Complutense, a lo largo de su historia, ha contado con un brillante elenco de profesores. Destacan los tres Premios Nobel: José Echegaray, Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa. No menos importantes, fueron los tres Jefes de Estado: Nicolás Salmerón, Emilio Castelar y Niceto Alcalá-Zamora. Además, se añade una larga lista de personalidades científicas, políticas y culturales que encontraron aquí el lugar adecuado para enseñar e investigar, a veces en circunstancias muy difíciles.

5. Los alumnos. Junto con los profesores, los alumnos son la razón de ser de la Universidad. Nos asomamos aquí a su vida cotidiana: sus matrículas, sus exámenes, sus problemas disciplinarios… Un aspecto significativo es la incorporación de las mujeres al alumnado complutense, durante mucho tiempo sus estudios se restringieron al Magisterio, Filosofía y Letras o Farmacia. Los estudiantes, a lo largo de la historia universitaria, participaron activamente en los cambios sociales y políticos, destacando los movimientos estudiantiles contra el régimen franquista.

6. La Guerra Civil. La guerra civil ha sido quizá el episodio más traumático para la Universidad Complutense. En un momento de florecimiento de la actividad cultural y académica, la guerra primero paralizó y después destrozó la Universidad. La Ciudad Universitaria, convertida en campo de batalla, quedó arrasada, los profesores y el personal dispersos, la actividad académica y administrativa paralizadas. La reconstrucción, eficaz en lo material, supuso una quiebra en lo académico de la que tardaría mucho tiempo en recuperarse. Había nacido una nueva Universidad edificada sobre otros presupuestos ideológicos.

7. Fondos Especiales. Las permanentes relaciones entre la Universidad y la sociedad han hecho que el Archivo General conserve no solo los documentos producidos por la propia Complutense, sino también por otras instituciones que, con el tiempo, se han incorporado a nuestro patrimonio documental. Algunas tuvieron una vida relativamente efímera o discreta, como la Academia Greco-Latina. Otras, como el Colegio Imperial o los Reales Estudios de San Isidro, jugaron un papel esencial en la sociedad de su tiempo. También se conservan archivos personales como los de los médicos Estanislao Lluesma y Elisa Soriano, el farmacéutico Rafael Folch o el industrial vasco Enrique Echeverría, cuya relación con la Universidad nos resulta todavía completamente desconocida.

Entre los documentos que se exponen encontramos desde la fotografía de Albert Einstein el día de su doctorado honoris causa hasta la tarjeta postal de un miliciano enviada a su familia durante la guerra civil, pasando por el plano completo de las trincheras de la Ciudad Universitaria, un espectacular escudo del Cardenal Cisneros en un libro de censos del siglo XVI, la fotografía del acto de inauguración de la Facultad de Filosofía y Letras en 1933, un estupendo cartel publicitario de la Junta Constructora de 1928 o los ejercicios de una oposición a profesor de hebreo en el siglo XVIII.

El Archivo General custodia no solo la documentación de la Complutense actual, sino también de las instituciones que la han precedido, como la Universidad Central o la Universidad Literaria de Madrid, y de las que, de un modo u otro, han acabado integrándose en ellas, como el Colegio Imperial, las escuelas normales y de magisterio y varias escuelas profesionales y especiales.

La exposición, patrocinada por la Fundación ACS, se podrá visitar del 1 de abril al 18 de junio de 2014, de lunes a viernes, de 9:00 a 20:30 h., con entrada libre gratuita, en la sede de la Biblioteca Histórica de la UCM (calle del Noviciado, 3. Madrid). Existe la posibilidad de concertar visitas guiadas a la exposición a cargo del personal del archivo.

Se ha creado además una completa exposición virtual El Archivo General: La memoria de la Universidad Complutense, con todo el contenido de la exposición, en la página web de la Biblioteca Histórica.

Como complemento a la exposición, el Departamento de Estudios e Imagen Corportativa de la UCM ha realizado un vídeo explicativo sobre el archivo, sus fondos y la historia de nuestra Universidad.

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