Manuel Segade director del Museo Reina Sofía ha presentado las líneas

Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía, ha presentado las líneas maestras de la programación del museo para este año, que sigue, en lo fundamental, la línea continuista ya marcada por su antecesor Manuel Borja Villel. Según el director del Reina Sofía, hasta bien entrado el año 2025 y, sobre todo, hasta 2026, no podremos ver la nueva programación diseñada bajo su dirección. Hasta lo que queda de año, las exposiciones más importantes van a girar alrededor de la obra de Antonio Tàpies, el estadounidense James Lee Byars, la austriaca afincada en España, Eva Lootz, la pintora valenciana Soledad Sevilla, el esperpento como pensamiento estético, y las coreografías de Olga de Soto.

Junto a estas exposiciones temporales que se unirán a la exposición permanente, Manuel Segade hizo un importante anuncio, el nombramiento de Amanda de la Garza, tras un reñido concurso público con más de medio centenar de candidatos, como nueva subdirectora artística del Museo Reina Sofía. Actualmente, Amanda de la Garza es Directora de Artes Visuales y del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM, en México.

Otros anuncios importantes de Segade han sido la autorización de compra que le ha transmitido el ministro de Cultura Ernest Urtasun -con quien se vio ayer- para la adquisición de arte contemporáneo en la próxima feria de ARCO por valor de 400.000 euros, así como las obras que deberán acometerse próximamente en los dos espacios con los que cuenta este museo en el Parque del Retiro madrileño, el palacio de Velázquez y el palacio de Cristal, lo que obligará a su cierre temporal.

Por último, y dentro de la dinámica de revisión decolonial de los museos españoles auspiciada por el ministro Urtasun, el Reina Sofía volverá a abrir antes de ARCO el capítulo 8 de la última presentación de la Colección Dispositivo 92: ¿puede la historia ser rebobinada, dedicado precisamente a posiciones críticas con el control colonial.

EXPOSICIÓN: ANTONI TÀPIES
La práctica del arte
Fechas: 20-2-24 / 24-6-24
Lugar: Edificio Sabatini, 4ª Planta. Zonas A, B y C
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Fundació Antoni Tàpies
Comisariado: Manuel Borja-Villel
Coordinación: Rafael García y Carlos González
Itinerancia: Bozar. Palais des Beaux-Arts, Bruselas (14-9-23 / 7-1-24); Fundació Antoni Tàpies, Barcelona (17-07-24 / 13-01-25)

La práctica del arte es una de las mayores retrospectivas de Antoni Tàpies (1923-2012) realizadas hasta la fecha y toma su título de la primera compilación de sus escritos, publicada en los años 70. El conjunto de obras aquí reunido da cuenta del trabajo infatigable del artista catalán que experimentó con las propiedades expresivas de la materia y del lenguaje sin dejar de reflexionar en ningún momento de su dilatada trayectoria sobre la pintura y la representación. En este empeño, el artista, obsesionado con determinados temas y objetos, pasa de concebir la pintura como un medio neutro e ilusionista a materializarla en una superficie opaca, un auténtico muro en el que el material y la forma, el lenguaje y la idea parecen indistinguibles, sin por ello anular sus diferencias.

La historiografía ha asociado la obra de Tàpies a la abstracción y al informalismo de postguerra en atención a sus rasgos expresionistas. Sin embargo, el empleo inconfundible de la materia para crear formas y objetos distingue a Tàpies de unas corrientes que normalizaron la pincelada espontánea y gestual como señas de identidad. Por otro lado, Tàpies se consideraba un pintor realista más que abstracto. Su realismo no era ni descriptivo ni totalizante, al artista le interesaba conformar un sentimiento de realidad no anclado en el detalle de las cosas. El material era susceptible de adquirir formas de objetos o de partes del cuerpo no siempre reconocibles. La condición precaria de los propios materiales y su existencia en trance de formación o deformación abría el proceso al lenguaje sin limitarlo a la representación ni agotarlo en el ejercicio de recepción por parte del espectador. La introspección, el rigor estructural, la vulnerabilidad de lo efímero y la escritura forman parte de la concienzuda exploración de las propiedades del material que resultaron en un uso sobrio de su paleta, afín a las gradaciones de la tierra, la miel, la cal y la madera.

EXPOSICIÓN: JAMES LEE BYARS
Fechas: 9-5-24 / 1-9-24
Lugar: Palacio de Velázquez
Organización: Pirelli HangarBicocca (Milán) y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado: Vicente Todolí
Coordinación: Ana Uruñuela y Beatriz Velázquez
Itinerancia: – Pirelli HangarBicocca, Milán (12-10-23 / 18-2-24); Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid (9-5-24 / 1-9-24)

Dedicada a una de las figuras más enigmáticas y llamativas del arte del siglo XX, esta exposición reúne un conjunto significativo de obras de James Lee Byars (Detroit, Michigan, 1932 – El Cairo, 1997) que dan cuenta de su profunda indagación en torno a todo aquello que sobrepasa los límites de la lógica. A caballo entre el misticismo, la espiritualidad y la corporalidad, el lenguaje visual y performativo de Byars abarcó la escultura, la instalación, la performance, el dibujo, la palabra o el montaje de sus propias exposiciones concebidas como instalaciones en sí mismas.

Desde finales de los años 1950 y durante toda la década de 1960, el artista vivió entre Japón y Estados Unidos y su fascinación por la cultura japonesa influenció notoriamente su obra. Asimismo, mantuvo estrechos lazos con Italia, especialmente con la ciudad de Venecia, donde, residió y trabajó durante la mayor parte de la década de 1980. A lo largo de su trayectoria y quizás como reflejo de su modo de vida nómada, Byars combinó en sus obras un profundo conocimiento del arte y la filosofía occidentales con motivos, conceptos y símbolos de tradiciones y civilizaciones orientales, como elementos del teatro nō y el budismo zen. El resultado fue una visión única de la realidad especialmente atenta a las entidades físicas y espirituales. En este sentido, su práctica artística puede describirse como una reflexión místico-estética-existencial sobre las ideas de perfección y ciclicidad, así como sobre las formas de representación y desmaterialización de la figura humana.

En sus indagaciones, Byars buscó a menudo la implicación de los públicos a través de acciones temporales o intervenciones a gran escala en las que planteaba diferentes preguntas de manera directa o indirecta, mientras que en otras ocasiones él mismo era el encargado de activarlas. Desde su muerte, este último aspecto suscita interrogantes sobre las conexiones visuales y simbólicas de una obra en la que la presencia del siempre carismático Byars ―sus gestos, rituales e indumentaria― resulta clave.

EXPOSICIÓN: EVA LOOTZ
Hacer como quien dice: ¿y esto qué es?
Fechas: 28-5-24 / 02-9-24
Lugar: Edificio Sabatini, 1ª Planta. Zona A
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado y coordinación: Fernando López

Reconocida como una artista fundamental en el panorama artístico español desde el período de la transición, Eva Lootz (Viena, 1940) formalizó recientemente la donación de un importante conjunto de obras al Museo.

Partiendo de una selección de las piezas donadas, la exposición convoca otras obras para plantear un recorrido no cronológico pero sí panorámico de las preguntas que han guiado el trabajo de Lootz, así como de sus particulares modos de hacer. La muestra presentará pinturas, esculturas, instalaciones, vídeos, series fotográficas y obras sonoras representativas de toda su trayectoria, y prestará una especial atención al dibujo, formato cuya práctica ha mantenido consistentemente en el tiempo.

Ya en los años 70, la artista comentaba: “El objeto en mi caso no es una finalidad. Es un hilo que permite la cristalización. Insisto en un hacer material como una básica actitud antirretórica”. Su hacer, que elude apoyarse en afirmaciones personales (“no tengo nada que decir y lo digo”), se organiza más bien en torno a los problemas que surgen de la imbricación entre materia y lenguaje. En conjunto, la muestra permitirá comprender la coherencia y actualidad de un trabajo que no ha dejado de indagar en los huecos que se abren entre lo visible y lo decible.

Eva Lootz (Viena, 1940) es una artista nacionalizada española que cursó estudios de Filosofía y Artes Plásticas y se licenció en Dirección de Cine y Televisión. A finales de la década de 1970 se traslada a España y a partir de 1973 comienza su actividad expositiva. Ha presentado su obra en galerías de arte de Nueva York, Ámsterdam, Londres y Colonia, entre otras, y en instituciones como el Museo Reina Sofia, la Fundació Suñol, la Casa Encendida o el Centro de Arte Contemporáneo de Burgos. Entre sus últimas exposiciones cabe destacar Cut Through the Fog (Centro Galego de Arte Contemporánea, CGAC, Santiago de Compostela, 2016-17), Binomio. Diálogos entre arte y ciencia (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO, 2018) o El reverso de los monumentos y la agonía de las lenguas (Museo Patio Herreriano y Museo Nacional de Escultura, Valladolid, 2020). Ha realizado múltiples intervenciones efímeras y permanentes en el espacio público, tanto en España como en otros países.

EXPOSICIÓN: SOLEDAD SEVILLA
Fechas: 24-09-24 / 10-03-25
Lugar: Edificio Nouvel. 1ª Planta
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado: Isabel Tejeda
Coordinación: María del Castillo Cabeza

La exposición, comisariada por Isabel Tejeda, atraviesa, a partir de parámetros cronológicos, la obra de la pintora valenciana Soledad Sevilla (1944) reuniendo un centenar de trabajos que abarcan desde sus primeros pasos en el Centro de Cálculo de la UCM hasta sus producciones actuales, algunas específicamente realizadas para esta exposición. Ligada desde sus primeros momentos al heterogéneo grupo de artistas españoles adscritos a los presupuestos estéticos de la abstracción geométrica, con los que mantiene una profunda afinidad el resto de su vida, Sevilla pronto se desmarca del uso del ordenador como herramienta plástica sin dejar de desarrollar un riguroso lenguaje basado en la pureza de la línea y el color y en la construcción de formas partiendo de módulos geométricos.

Esta retrospectiva incide en la afirmación fundamental de la artista de que ha pintado el mismo cuadro toda su vida, conectando estos primeros trabajos de la década de los setenta con las últimas series en las que homenajea a dos de sus más relevantes referentes, Eusebio Sempere y Agnes Martin. La línea, las tramas y la luz, como vehículos de la emoción, le llevaron en los años 80, tras una fundamental estancia en Boston, a trabajar sobre dos hitos de la cultura española, Las Meninas de Diego Velázquez y la magnífica arquitectura andalusí de la Alhambra de Granada -ciudad en la que reside en la actualidad-. Las vegetaciones colgantes, las noches de insomnio y las arquitecturas agrícolas nos conducen a mirar el mundo a través de la trama. Tramas de hojas, de flores, incluso de mallas de plástico para la agricultura de la Vega de Granada.

La generación de instalaciones e intervenciones, con las que expande sus preocupaciones estéticas hacia lo conceptual y espacial, ha sido otra de las líneas de fuerza de su trabajo desde los años ochenta. Algunas de las más relevantes se incluirán en la presente muestra, junto con diversos materiales que documentan intervenciones clave en su trayectoria como la realizada en el castillo de Vélez Blanco en Granada en 1992.

EXPOSICIÓN: ESPERPENTO
Fechas: 8-10-24 / 10-3-25
Lugar: Edificio Sabatini. Salas A1
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado: Pablo Allepuz García, Rafael García Horrillo, Germán Labrador Méndez, José Antonio Sánchez Martínez y Teresa Velázquez Cortés
Coordinación: Rafael García Horrillo, Beatriz Martínez Hijazo

La muestra aborda el concepto de esperpento como un núcleo de pensamiento estético que propone una nueva manera de mirar la realidad. Formulado por Ramón María del Valle-Inclán como reacción al atraso y la desesperanza moral que asolaba a España en la primera mitad del siglo pasado, el esperpento confronta el encorsetamiento social, político y cultural del país, insistiendo en el distanciamiento de la mirada y en una serie de estrategias estéticas que en despliegan su máxima eficiencia en la deformación. Como consecuencia de este doble ejercicio de separación y distorsión visual, Valle-Inclán logra interpelar la realidad coyuntural en términos históricos. La mirada distante, descrita por el autor como “demiúrgica”, emula la experiencia de los primeros aviones de combate utilizados en la I Guerra Mundial, a la vez que guarda ciertos paralelismos con la técnica del extrañamiento adoptada por Bertolt Brecht para soslayar la identificación emocional del espectador con sus personajes. La realidad objetiva, a vista de pájaro, cobra un sesgo irónico, crudo, carnavalesco. Lo carnavalesco entraña un énfasis en la dimensión sensorial y corporal de la escena recurriendo a las metáforas del mundo al revés y del humano animalizado.

Frente a las manifestaciones contemporáneas de lo grotesco, en las que la distorsión monstruosa encarna lo absurdo de la vida, el esperpento plantea una nueva estética que empareja un compromiso de renovación de las estructuras sociales, sin fecha de caducidad. El conjunto de obras seleccionadas para la muestra comprende un abanico amplio de disciplinas artísticas y documentos que parten de la genealogía goyesca del esperpento para detenerse en los principales temas y estrategias de la singular proposición estética que ha sobrevivido el tiempo y pensamiento de Valle-Inclán.

La exposición está planteada en siete grandes secciones que articulan las principales estrategias estéticas del esperpento con las tramas históricas sobre las que se formula. Partiendo de la tradición de lo goyesco, la primera sección presenta la génesis del esperpento. Con el título Visión de medianoche, la segunda sección analiza el impacto de la I Guerra Mundial en una sociedad que se descompone y cómo la mirada desde el cielo cataliza una nueva manera de observar la realidad, bajo el mismo prisma de los aviones de combate. El propio Valle Inclán, sobrecogido tras sobrevolar las trincheras alemanas, proclama “este será el punto de vista de mi novela, la visión estelar”. Junto a la mirada demiúrgica, desde arriba, los estados alterados de conciencia –desde el espiritismo a las drogas– se constituyen como otra de las grandes estrategias estéticas en los inicios del esperpento, planteadas desde La pipa de Kiff.

EXPOSICIÓN: EN EL AIRE CONMOVIDO…
Fechas: 5-11-24 / 17-3-25
Lugar: Edificio Sabatini, 3ª Planta. Zona A
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado: Georges Didi-Huberman
Coordinación: Soledad Liaño

La exposición “En el aire conmovido…” explora el pensamiento de las emociones y de los afectos en respuesta a los nuevos fascismos. Comisariada por el filósofo e historiador del arte Georges Didi-Huberman, autor de numerosas publicaciones sobre la historia y la teoría de las imágenes, la muestra se propone articular una antropología política de la emoción en clave poética, esbozando vías de respiración y resistencia que han confrontado la persuasiva dialéctica del poder.

Su título, tomado del quinto verso del «Romance de la luna, luna», primer poema del Romancero Gitano de Lorca, apela a la emoción desbordada y no constreñida o limitada al sujeto. La emoción, en palabras del comisario, es un movimiento del alma que se transmite a través de un cuerpo singular al resto de la sociedad, siendo así susceptible de derivar en una concatenación social de emociones, en definitiva, en una acción de masas. Las emociones, igualmente, nos hablan de movimientos que nos sacan fuera para encontrarnos con nosotros mismos. Son a la vez líneas de fuga y líneas de encuentro. «La emoción no dice yo», escribió Gilles Deleuze, «no es del orden del yo, sino del acontecimiento». No es un estado puramente interno, sino un movimiento que traspasa las fronteras del sujeto y, por tanto, concierne a los demás. Es un movimiento exterior y es una conmoción. Por tanto, es capaz de expandirse, de reverberar, de ampliarse a partir del sujeto conmovido.

La muestra explora, de esta forma, la búsqueda del origen de ese poder que tienen las emociones, diferente de los poderes que tratan de instrumentalizarlas, y trata de trazar su recorrido a través de las reflexiones teóricas y gráficas de diferentes artistas y filósofos. “El niño la mira mira”, tercer verso del “Romance de la luna, luna”, es el título que el comisario da al inicio y el final de la exposición. La selección de obras que abarca se centra en la emoción infantil, en la expresión desbordada del niño conmovido.

EXPOSICIÓN: GRADA KILOMBA
Opera to a Black Venus
Fechas: 19-11-24 / 31-3-25
Lugar: Edificio Sabatini, 3ª planta, zonas B y C
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en coproducción con Staatliche Kunsthalle Baden-Baden
Comisario: Manuel Borja-Villel
Coordinación: Soledad Liaño
Itinerancia: Staatliche Kunsthalle Baden-Baden (21-6-24 / 27-10-24); Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid (19-11-24 / 31-3-25)

Grada Kilomba (Portugal, 1968) suele definirse como una artista interdisciplinar que trabaja sobre la memoria, el trauma, el género y el poscolonialismo, interrogando las conexiones entre poder, saber y violencia. Con una sólida base académica en psicoanálisis clínico y filosofía, así como una larga trayectoria como investigadora en la que destaca su publicación Plantation Memories. Episodes of Everyday Racism (2008), Kilomba analiza los sistemas dominantes de producción de conocimiento y propone un proceso de desaprendizaje respecto a la epistemología occidental: replantear quiénes han sido los sujetos legitimados para contar historias, reconsiderar cuáles han sido las historias aceptadas como vertebrales, reformular los modos utilizados en la articulación de dichas historias. El título del libro deja intuir que la crítica de la razón colonial también implica una crítica a la linealidad de la historiografía hegemónica, como dan fe los testimonios que recupera a través de entrevistas que evidencian la pervivencia de la opresión racial del pasado en el presente.

Para su próxima exposición en el Museo Reina Sofía, Kilomba presentará Opera to a Black Venus, un nuevo proyecto que cerrará la trilogía iniciada con O Barco | O Barco (2021) y continuada con 18 Verses (2022). Kilomba concibe esta nueva pieza como una ópera contemporánea dedicada a una Venus negra que habita en los terrenos del mar y se convierte en el oráculo de relatos de memoria y resistencia. Presentada como una videoinstalación multicanal a gran escala, utiliza el barco como metáfora para abordar cuestiones de desplazamiento, violencia y repetición. Opera to a Black Venus permite a la artista urdir nuevas reflexiones y cuestiones a partir de las inercias narrativas postcoloniales; un nuevo relato donde la oposición y la reinvención cohabitan, se suceden y se complementan, pues para la artista estos dos procesos sucesivos son necesarios para llevar a cabo el proyecto de descolonización tanto individual como colectivo.

La muestra, además, se completa con un recorrido por una selección de otros proyectos que la artista ha desarrollado en los últimos años. The Desire Project (2015-2016), una videoinstalación dividida de manera muy significativa en tres capítulos titulados “While I Speak”, “While I Write” y “While I Walk”, presenta el acto del habla como acción política. Es una buena muestra de la práctica artística de Kilomba, que asume el desafío de transformar toda esa escritura teórica en lecturas dramáticas, actuaciones, fotografías, videos e instalaciones con el fin de dotar de cuerpo al lenguaje.

EXPOSICIÓN: OLGA DE SOTO
Reconstrucción de una danza macabra
Fechas: 27-02-24 / 01-07-24
Lugar: Edificio Sabatini, Espacio 1
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Área de Colecciones
Programa: FISURAS
Comisaria: Lola Hinojosa
Coordinación: Almudena Díez / Eva Rodríguez Vera
Restauración: Paula Ercilla
Ficha artística del proyecto: Olga de Soto

Olga de Soto (Valencia, 1972), coreógrafa, bailarina, investigadora en danza y docente afincada en Bruselas, presenta, en colaboración con el Departamento de Colecciones, un nuevo trabajo dentro del programa Fisuras. Esta obra, de nueva producción, pretende generar relaciones con la colección del Museo, a lo largo del tiempo y en diversos contextos. La propuesta revisita y amplía una investigación iniciada por la creadora hace más de una década sobre La mesa verde (1932), obra del coreógrafo alemán Kurt Jooss, pieza fundacional de la historia de la danza contemporánea y de fuerte compromiso político antibelicista.

Creada en el periodo de entreguerras y estrenada en París en pleno ascenso del nazismo, La mesa verde hunde sus raíces en las danzas macabras medievales y se inspira en los textos políticos de Kurt Tucholsky y de Carl von Ossietzky, quienes ya alertaron de los peligros del nacionalsocialismo en Alemania y sus tendencias antidemocráticas. A pesar del éxito internacional alcanzado por Jooss y su compañía, las leyes antisemitas y la campaña de presión articulada por el nuevo gobierno de Hitler y la prensa asociada, le llevaron junto a su compañía, entre los que había varios miembros judíos, al exilio. Desde entonces, la pieza ha sido interpretada por numerosas compañías alrededor de todo el mundo. Olga de Soto se afana en indagar la huella que permanece en los espectadores que han visto la pieza de Jooss y en los bailarines y bailarinas que la han interpretado, generando un archivo de testimonios de más de 67 horas de duración, a través de cuatro idiomas, seis países y dos continentes.

COLECCIÓN
DISPOSITIVO 92. ¿PUEDE LA HISTORIA SER REBOBINADA?
Fecha: A partir del 26 de febrero
Lugar: Edificio Sabatini. Planta 0

Respecto a la necesidad de una revisión decolonial de los museos españoles, llevamos unos meses trabajando para abrir de nuevo el capítulo 8 de la última presentación de la Colección, Dispositivo 92: ¿puede la historia ser rebobinada?, dedicado precisamente a posiciones críticas con el control colonial y a los efectos nocivos del imperialismo en las últimas décadas, con especial hincapié en Latinoamérica, después de los cambios geopolíticos que se producen en el globo a finales de los años 80.

Esta ambiciosa presentación solo pudo visitarse durante unas semanas debido a un problema técnico con su licencia de apertura y la adecuación de accesibilidad. Volverá a abrir antes de la celebración de ARCO de forma muy oportuna, ya que mostraba por primera vez hace dos años muchas adquisiciones recientes y fondos obtenidos en colaboración con grandes coleccionistas latinoamericanos gracias al apoyo de la Fundación Museo Reina Sofía.

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