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Fiel al espíritu de dar cabida a todas las opiniones y manifestaciones culturales, reproducimos el comunicado y los argumentos del colectivo que bajo el eslogan “Una noche de juego, un año de sequía cultural” cuestiona la celebración de “La Noche en Blanco”,  que cuenta con el Ayuntamiento de la capital como máximo protagonista.

El Ayuntamiento de Madrid apuesta un año más por la celebración de La Noche en Blanco este sábado 11 de septiembre, un acto de carácter espectacular y con una marcada rentabilidad política y mediática, que instrumentaliza la cultura y al público en aras de la creación de una imagen de marca de la ciudad.

La plataforma ‘Di no a La Noche en Blanco’ se sitúa en oposición a este evento, cuyo coste asciende a casi un millón de euros, que son invertidos en los fuegos artificiales de una sola noche frente a la necesidad de apoyar desde la institución pública la creación de un tejido artístico estable que nutra la vida cultural de la ciudad durante todo el año.

Un año más, el Ayuntamiento de Madrid apuesta por La Noche en Blanco, una celebración espectacular de indudable rentabilidad política en términos de atención mediática y construcción de imagen de marca de la ciudad. Sin embargo, para muchos, La Noche en Blanco no es más que otro rito reglado por la lógica del consumo, que instrumentaliza al público y a lo público, difundiendo un concepto irreal de lo artístico y promoviendo un consumo compulsivo de la cultura. Un simulacro de identidad colectiva para su venta en el mercado doméstico e internacional.

El casi millón de euros invertidos en este evento podrían tener un mejor destino. Frente a una política cultural de fuegos de artificio para una sola noche, la plataforma ‘Di no a La Noche en Blanco’, que se sitúa explícitamente en oposición a este evento, aboga por la construcción del tejido cultural de la ciudad desde abajo, desde los espacios y agentes que, a lo largo de todo el año y, en la mayoría de las ocasiones, de forma precaria, desarrollan sus proyectos apegados al territorio, a su gente y a su realidad social y cultural.

La plataforma ‘Di No a La Noche en Blanco’ no presenta una contraprogramación, ni quiere ser una alternativa, ni mucho menos pretende reformar La Noche en Blanco, sino que su postura es negarla como el peor modelo posible de instrumentalización del arte y la cultura por el poder político. Al mismo tiempo, plantea una reflexión dirigida a los artistas y productores culturales para que cuestionen su papel en estos eventos, ya que si finalmente existen es por su disposición a dotarlos de contenidos, colaborando a su mantenimiento y continuidad.

CREACIÓN DE UNA IMAGEN DE MARCA DE LA CIUDAD. La situación política de Madrid se ha regido en los últimos años por la voluntad del Ayuntamiento de definir un modelo o imagen de marca. Baste recordar, entre otros, la campaña olímpica de la ciudad, construida sobre operaciones urbanísticas megalómanas, el control total de la actividad del espacio público y, consecuentemente, el diseño y la puesta en marcha de experiencias que pretenden substituir a otras de carácter autónomo.

El mismo Ayuntamiento que prohíbe las fiestas populares con la excusa de la seguridad pública y el descanso de los vecinos, el sábado 11 de septiembre ocupará  la calle y pondrá todos los medios, incluidos los de transporte, al servicio de su propia fiesta, movilizando a los ciudadanos a través de una intensa campaña publicitaria, autorizándoles, ahora sí, a tomar las calles de Madrid. La Noche en Blanco es un intento más de regular toda experiencia posible en el espacio público y responde a la necesidad de competir con otras ciudades por ocupar un lugar de relieve en el imaginario colectivo global, es decir, pretende construir un simulacro de identidad colectiva para su venta en el mercado turístico doméstico e internacional.

Este programa difunde, sin embargo, un bajo concepto de lo artístico y lo cultural, que se asocia a la idea de un consumo compulsivo, propio de la industria, donde los distintos proyectos presentados, aún los que pudieran tener un sentido crítico, sufren la instrumentalización del Ayuntamiento para sus propios fines de imagen. La estructura misma del evento, al obedecer a criterios de propaganda, condiciona los discursos del comisariado y los contenidos seleccionados, adoptando además una actitud paternalista hacia la ciudadanía, dirigiéndose a la misma unas veces como quien ofrece un “regalo”, otras como administradores de actividades “sanadoras” o, en la presente edición, con la invitación imperativa a un juego sobre cuyas reglas los participantes no puede influir de ningún modo.

‘Di no a La Noche en Blanco’ es una plataforma popular que se posiciona explícitamente en oposición a un evento que promueve un consumo compulsivo de la cultura, instrumentalizando al público y a lo público, sin generar un tejido artístico y un circuito cultural estable en la ciudad. Para ofrecer su resistencia y negación activa ante la instrumentalización de la cultura, el público puede unirse a la plataforma firmando en http://www.peticiones.es/peticion/di-no-a-la-noche-en-blanco/210.

4 COMENTARIOS

  1. Estoy completamente de acuerdo con la plataforma. La Noche en Blanco es eso una noche en blanco desde el puto de vista cultural  pero carísima para los madrileños.

  2. La verdad que 1 millon de euros no es gran cosa para una ciudad como Madrid, lo que nos llama la atención es la reiterada falta de talento, que se observa en las muestras… Pensamos que sería mejor organizar plataformas libres para todos esos que no pueden exponer sus obras en galerias convencionales…  La única labor que le corespondería realizar a las instituciones es brindar una verdadera noche en blanco de puertas abiertas donde cada cual expresara su compromiso con el arte (por ejemplo una sala libre en el reina Sofia, proyecciones libres en la filmoteca nacional, etc…) es decir participar y no solo contemplar…además es mejor ser un mal actor que un buen espectador.

  3. Estoy absolutamente de acuerdo, com en la mayoria de los casos lo que comienza siendo una idea estupenda con la cual la gente que por trabajo u otros motivos no tine facil el aceso a eventos culturales, ha acabado convirtiendose en una noche mas,  (pero encima con el vistobueno y apoyo de los ayuntamientos),de borrachera y juerga descontrolada.
    Salvo algunas excepciones ocurre igual en todos los paises, hace un par de años estabamos en Paris  en esa NUIT BLANCHE y menos cultura pudimos ver de todo.
    Por tanto no se trata de estar en conta de la noche blanca de Madrid  y su ayuntamiento,sino contra lo que se hace en nombre de la cultura y el arte pero que no tiene nada que ver con ellos.

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