Del 13 de febrero al 12 de septiembre de 2010

Los Gluts son relieves murales y esculturas exentas realizadas con señales de tráfico, tubos de escape, parrillas de radiador, persianas metálicas y otros restos de chatarra, que recuerdan a su famosa serie Combines .

Para la creación de esta serie, Rauschenberg se inspira en la recesión económica que provocó en su Texas natal un excedente (glut) en el mercado petrolífero en la década de los ochenta. La exposición «Robert Rauschenberg: Gluts», formada por cerca de sesenta obras, la muestra, con la que el Museo rinde un homenaje póstumo al artista, explora un aspecto poco conocido de la obra en metal de Robert Rauschenberg,  se podrá visitar en las Salas 301, 302, 303 y 304 de la tercera planta del museo.

Año y medio después de la muerte de Robert Rauschenberg, el 12 de mayo de 2008, el Museo Guggenheim Bilbao rinde un homenaje póstumo a este gran artista americano acogiendo, del 13 de febrero al 12 de septiembre de 2010, Robert Rauschenberg: Gluts , una exposición formada por cerca de sesenta trabajos, que presenta un aspecto poco conocido de su obra de metal por medio de fondos del patrimonio de Rauschenberg y préstamos de instituciones y colecciones privadas de varios países.

En noviembre de 1998 el Museo Guggenheim Bilbao acogía la retrospectiva más completa dedicada hasta la fecha al genial artista. Una muestra que destacó en el panorama expositivo internacional por la gran calidad y cantidad de las obras mostradas. Once años más tarde, el Museo Guggenheim Bilbao cierra el círculo abierto por aquella gran retrospectiva acogiendo sus Gluts, la última serie de esculturas que produjo el artista.

“Volver a presentar su obra en Bilbao, especialmente sus Gluts, después de más de una década, no sólo es un privilegio para nuestro público, es también la forma en que los Museos Guggenheim —con quienes Rauschenberg siempre tuvo una relación especialmente estrecha— homenajean al artista fallecido en 2008”, afirma el Director del Museo Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, en relación a la primera exposición temporal que acoge el Museo en 2010.

En una trayectoria de casi sesenta años Robert Rauschenberg (Texas, 1925–Florida, 2008) redefinió el arte de nuestro tiempo, convirtiéndose en un personaje decisivo en el arte contemporáneo. Creador de obras en múltiples materiales y medios, y utilizando, más ningún otro artista de los siglos XX o XXI, las técnicas más variadas, para el artista de Texas pintar no sólo implicaba tomar el pincel, sino también serigrafiar, realizar collages, transferencias o impresiones, y así lo hizo con numerosos materiales: desde el lienzo, la tabla, la seda y el nylon hasta la plancha de metal, el metacrilato, el yeso o el papel.

Rauschenberg ha sido considerado precursor de prácticamente todos los movimientos que surgieron en el arte estadounidense tras el Expresionismo Abstracto y, sin embargo, a lo largo de su vida, permaneció totalmente independiente de cualquier categorización específica.

Desde los inicios de su carrera el artista mostró un entusiasmo ilimitado por los objetos que otros habían desechado, con el objetivo de darles nuevos usos, a menudo mejorados, y así resucitarlos y otorgarles una segunda vida. El propio Rauschenberg mostró en numerosas ocasiones su especial atracción hacia los desechos: “Bueno, me atraen los objetos abandonados, por eso trato de rescatarlos cada vez que me es posible ”.

En 1964, a la edad de 38 años, Rauschenberg recibió el Gran Premio de Pintura en la 32 Bienal de Venecia, consiguiendo así una reputación internacional. Este acontecimiento también puso de manifiesto la rivalidad entre Nueva York y París por el liderazgo de las artes visuales. Al ganar el Gran Premio, el artista interrumpió la sucesión de galardones concedidos tras la Segunda Guerra Mundial a maestros europeos anteriores a ella. Alan Solomon, comisario del pabellón estadounidense, llevó a Venecia veintidós obras de Rauschenberg, entre las que se encontraban pinturas serigrafiadas icónicas y sus Combines .

En la década de 1980 la atención artística de Rauschenberg dio un giro hacia la exploración de las propiedades visuales del metal y Gluts constituyó su primer conjunto de obras de este nuevo material. Susan Davidson, Conservadora Senior para Colecciones y Exposiciones del Museo Guggenheim de Nueva York, afirma que, ya fuera ensamblando objetos metálicos encontrados o experimentando con serigrafías de sus propias fotografías sobre aluminio, acero inoxidable, bronce, latón o cobre, el artista intentaba “capturar las posibilidades reflectivas, texturales, escultóricas y temáticas del material ”.

El origen de los Gluts se encuentra en un viaje a su Texas natal con motivo de la celebración de la muestra Robert Rauschenberg, Work from Four Series: A Sesquicentennial Exhibition en el Contemporary Arts Museum de Houston, con la que se celebraba el 150 aniversario de la independencia del estado de Texas de México.

A mediados de la década de 1980 la economía de Texas, basada fundamentalmente en la industria de producción de petróleo, agonizaba por la recesión económica ocasionada por un excedente en el mercado petrolífero. Rauschenberg se sorprendió de cómo un “exceso” había sido el causante de la devastación económica de esta zona de la costa del golfo, trasformando el paisaje rural en uno decadente, salpicado de gasolineras cerradas, automóviles abandonados y barriles oxidados.

De vuelta en Florida, Rauschenberg comenzó a recopilar en un desguace cercano a su hogar, a las afueras de Fort Myers, restos similares a los que poblaban los paisajes desolados de Texas, cuyas imágenes no pudo borrar de su mente: señales de tráfico, tubos de escape, parrillas de radiador, persianas metálicas, etc., En su estudio de Captiva transformó esta chatarra, aparentemente inservible, en relieves murales y esculturas exentas que denominó Gluts y que recordaban a su famosa serie Combines de 1950 en la que trasladó el objeto encontrado de tres dimensiones al ámbito de la pintura.

Cuando la Leo Castelli Gallery de Nueva York mostró esta serie en público por primera vez en 1986, Rauschenberg manifestó en relación a su significado: “Es tiempo de excesos. La codicia es desenfrenada. Tan sólo la expongo, tratando de que la gente abra los ojos . . . Simplemente quiero que se enfrenten a sus ruinas. Les estoy ofreciendo souvenirs sin nostalgia. Su verdadera misión es ofrecer a la gente la oportunidad de observar las cosas y descubrir sus múltiples posibilidades ”.

El artista no sólo escogió estos objetos por su cotidianidad, sino también por sus propiedades formales. Tanto desde un punto de vista individual como colectivo, este tipo de materiales suponen el fundamento último de su vocabulario artístico. Durante los siguientes cuatros años los Gluts se exhibieron también en numerosas galerías tanto de Estados Unidos como del resto del mundo. Los críticos comentaban con regularidad: “el Rauschenberg de antes ha vuelto”.

La exposición está comisariada por Susan Davidson y David White, conservador del Estate of Robert Rauschenberg. La muestra, que en mayo de 2009 se presentó en la Peggy Guggenheim Collection de Venecia y posteriormente en el Museum Tinguely de Basilea, se presenta en Bilbao ampliada con una veintena de obras más, específicamente prestadas para la sede bilbaína, que, respondiendo a los grandes espacios del Museo, son de una escala significativamente mayor que las que hasta ahora habían configurado la muestra.

La muestra se complementa con la sección Didaktika, que pone de relieve el compromiso social de Robert Rauschenberg y sus colaboraciones con otros creadores. Rauschenberg viajó a Bilbao en numerosas ocasiones: estuvo presente en la inauguración del Museo en 1997 y volvió, no sólo para asistir a la presentación de su propia retrospectiva, sino para la que la institución dedicó a su gran amigo, el artista pop James Rosenquist. Cada viaje le dio la oportunidad de fotografiar la ciudad y de experimentar, de forma directa, la presencia transformadora de la obra maestra arquitectónica de Frank Gehry en la ciudad.

El catálogo en castellano incluye un ensayo a cargo de Susan Davidson, quien analiza la génesis de la serie Gluts dentro de la trayectoria del artista; un texto de la autora y pintora Mimi Thompson, quien indaga en la importancia de la performance en Rauschenberg no sólo como medio de expresión, sino como forma de articular sus intereses, su infinita curiosidad o sus preocupaciones estéticas y artísticas; y nun extracto del tributo que le rindió la coreógrafa Trisha Brown cuando el decorado de su producción de danza se perdió en Italia y Rauschenberg realizó otro, cuyos elementos evolucionarían para convertirse en algunos de los Neapolitan Gluts que se muestran en esta exposición.

Rauschenberg y la Solomon R. Guggenheim Foundation
La Solomon R. Guggenheim Foundation ha tenido una larga y fructífera relación con Robert Rauschenberg. Ya en 1961 dos exposiciones del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York incluyeron algunas obras de Rauschenberg.

En 1963, Lawrence Alloway, el entonces conservador del Museo Guggenheim de Nueva York, organizó la muestra Six Painters and the Object , que incluía seis obras de Rauschenberg. En 1992 el Museo Guggenheim del SoHo presentó Robert Rauschenberg: The Early 1950s , comisariada por Walter Hopps para la Menil Collection de Houston, Texas.

En 1997–99 el Solomon R. Guggenheim Museum organizó la que ha sido, sin duda, la retrospectiva más importante de su trayectoria: Robert Rauschenberg: retrospectiva , que el Museo Guggenheimn Bilbao acogió en 1998, con más de 400 obras. Comisariada por Hopps y Susan Davidson (co-comisaria de esta exposición), el catálogo de aquella muestra ha alcanzado el estatus de texto canónico. Con motivo de aquella muestra, la Solomon R. Guggenheim Foundation y el Museo Guggenheim Bilbao adquirieron de manera conjunta la monumental obra temprana de Rauschenberg titulada Barcaza (Barge, 1962–63), la mayor de sus serigrafías en blanco y negro.

Museo Guggenheim Bilbao

Avenida Abandoibarra, 2 – 48001 Bilbao -España

Horario de visitas

  • De martes a domingo: de 10:00 a 20:00 h.
  • Lunes: cerrado.

1 COMENTARIO

  1. El artículo no permite comentarios. Amplio y concreto, como siempre.
    Gracias por todo lo que nos comunicais.
    Gonzalo Cuesta.

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