Un alfiler con forma de una pequeña pantera de Cartier se remató en 74.650€


Por Elisa Rodríguez


La casa de subastas Sotheby´s alcanzó un total de ventas de 1.766.228 euros en la subasta monográfica dedicada a María Callas. La figura de la soprano griega pervive aun en nuestras mentes como una de esas protagonistas de los mitos clásicos de tierras helénicas en la que se combinan el éxito, el dinero, la belleza de una voz única y el romance y ruptura con el magnate griego Aristóteles Onassis. Esta leyenda ha dado lugar a que la casa londinense organizase una subasta monográfica bajo el título María Callas y su Pygmalion, su vida con Giovanni Battista Meneghini cuando se cumplen sesenta años del matrimonio entre el industrial italiano y la Callas.

La sede escogida para tal evento no podía ser otra que Milán cuna de la ópera. El Palazzo Broggi esperaba expectante la llegada de melómanos apasionados dispuestos a comprar los objetos que pertenecieron a la diva. Más de trescientos lotes pertenecientes a la artista salieron a la venta en las dos sesiones del día 12 de diciembre. La variedad de las piezas oscilaba entre los discos de su colección, algunas fotografías, una caricatura de la actriz lírica, una nota que acompañaba a un ramo de flores enviado por Marlene Dietrich a la cantante en 1956, ropa de Ives Saint Laurent, complementos de Dior, joyas de Cartier o los óleos de la colección de pintura del matrimonio.

La subasta no dejó indiferente a nadie ya que lotes como un conjunto de 63 Cartas de Callas a su marido cuyo precio se estimó entre 50.000 – 70.000 euros no alcanzó los 33.000€ y piezas con una estimación baja llegaron a multiplicar por 100 su valor.

Los lotes mas pujados fueron las joyas, muchas de firma pero que no deslumbraban por su calidad, y las fotografías de la artista.

La pieza más cara fue un alfiler, una pequeña pantera de Cartier que con una estimación de 3.000- 4.000€ se remató en 74.650€ causando gran sorpresa en la sala. Algo parecido ocurrió con otras joyas de la artista como con un collar de oro con colgantes en piedras semipreciosas que se vendió en 66.250€ u otros dos alfileres firmados por Cartier, uno en forma de flor y otro en forma de caniche, ambos de mediados del s. XX y que la casa de subasta estimaban en menos de 2.000€ alcanzaron un precio final de 24.250€ y 18.205€ respectivamente.

Otros objetos que lograron altos precios fueron una bandeja de plata de Tiffany & Co. de 1960 con una dedicatoria del Presidente Kennedy cuya estimación oscilaba entre 2.000- 3.000€ y una gran copa de plata y plata dorada probablemente de Benjamin Smith II, Londres 1813-14, tasada entre 6.000-8.000€ y que compartieron la cifra de remate, 26.650€.

Respecto a los lotes fotográficos los más pujados fueron un conjunto de pequeñas fotografías de la vida privada de la artista que con una valoración de entre 1.000- 1.500€ se adquirieron en 11.650€. Otro conjunto en el que se agrupaban instantáneas de fiestas a la que acudió la cantante fue adquirido, por un precio ligeramente superior, 12.250€. También el álbum fotográfico de la película Medea, dirigida por el italiano Pier Paolo Pasolini en el que se narra el mito clásico, dobló su estimación vendiéndose en 12.250€ y otro álbum encuadernado en piel marrón con fotografías de la musa y varias ciudades del mundo se remató en 10.450€.

Espectacular también fue el precio que alcanzó la fotografía de Tullio Serafin, descubridor de la cantante y gran director de orquesta de grandes teatros de ópera entre los que se encuentra los de Roma, Chicago, el Metropolitan Opera House de Nueva York o Scala milanesa. El lote, dedicado a “María Callas, en Meneghini, a la artista que sabe dar todas las emociones…”y que la cantante llevó consigo a sus diferentes residencias de Milán y Paris partía con un valoración de entre 1.000- 1.500€ y cerró pujas en 11.050€.

Algo parecido ocurrió con un retrato de la Callas realizado por Alejo Vidal Quadras, un óleo firmado en el 61 en el que sobre un fondo rojo y vestida de negro se representa a María apoyada sobre un dintel. La última puja ofrecida para este cuadro fue de 29.050€, algo insospechado ya que el precio estimado por los expertos fue de entre 2.000- 3.000€.

Una vez más esta subasta pone de manifiesto lo incierto del mercado del coleccionismo, especialmente cuando este afecta a grandes iconos contemporáneos. Algo que continua teniendo su máxima expresión en el sorprendente precio, 921.000 dólares, alcanzado por el vestido que llevaba Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes. La pieza realizada por Givenchy, del cual disfrutamos en el Museo del Traje de uno de los tres que hizo el modisto francés para el rodaje, la encumbró como icono de belleza y elegancia y ahora como hito en el mundo del coleccionismo.

Sotheby´s Milán, 12 de diciembre de 2007