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Zarzuela: La del manojo de rosas, en el Nuevo Teatro Alcalá

05 Junio, 2011 | Por | Categoría: Espectáculos, Estilo de vivir | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

La del manojo de rosas,  sainete Lírico en dos actos. Música de Pablo Sorozábal. Libro de Francisco Ramos de Castro y Anselmo C. Carreño. Estrenado en el Teatro Fuencarral de Madrid, el 13 de noviembre de 1934.

Esta zarzuela, denominada sainete madrileño, es uno de los tres pilares básicos en los que se sustenta la obra completa del maestro Pablo Sorozábal. Los otros dos son La tabernera del puerto y Katiuska. Por eso el compositor vasco siempre dijo que esas eran las tres mujeres que le habían dado a ganar más dinero: una florista, una tabernera y una rusa. En ella el maestro introdujo nuevos ritmos que, hasta el momento, no se habían utilizado en zarzuela y ello llevó a que supusiera un rotundo éxito, pues se programó para suplir un espacio de tiempo muy corto que había quedado sin programación y llegó a estar en cartel más de dos años. En la actualidad es una de las obras más representativas de la Zarzuela y muy demandada, pues a su bellísima música hay que unir un graciosísimo libreto donde el espectador disfruta y se recrea de principio a fin.

ARGUMENTO
La acción tiene lugar en 1934, en una plaza de barrio madrileño en la que hay un garaje, un bar y una tienda de flores llamada “La del manojo de rosas”. Ascensión, la florista, hija de Don Daniel, es una mocita madrileña de educación esmerada, pero orgullosa de su origen obrero, por lo que no quiere oír hablar de amores más que con un hombre de su clase. Aunque Don Daniel le ha aconsejado aceptar la proposición de Ricardo, joven y simpático aviador, Ascensión a quien quiere es a Joaquín, el mecánico. Ricardo, tras una conversación con Don Daniel, está convencido de ser el candidato predilecto de Ascensión, y decide ir a declararse pero, al llegar a la puerta de la floristería, se encuentra frente a frente con Joaquín. Los dos muchachos intercambian bravatas y amenazas.

En contraste con este conflicto amoroso, aparece otro entre Clarita, una coqueta y superculta manicura, Capó y Espasa. Aunque novia del primero, se deja querer por el segundo, para así poner a prueba el cariño de Capó. Espasa, que piensa que Clarita está loca por él, utiliza toda su verborrea para aburrir a Capó con sus camelos y para hacerse dueño de la situación. Los padres de Joaquín son Doña Mariana, mujer simpática y afable, y un próspero traficante de chatarra, apodado por esa razón Don Pedro Botero. Ascensión lleva todos los días un ramo de rosas a Doña Mariana, sin saber que es la madre de Joaquín, por lo que, cuando descubre que éste es un señorito, la florista comprende que ha sido engañada en su buena fe. Con amargura, la joven canta su desconsuelo. Más tarde, cuando Ascensión está sentada a la puerta de su tienda, llega Joaquín y, sin saber que ha sido descubierto, trata de piropearla. Pero ella le reprocha su conducta y lo desprecia. Al enterarse de la ruptura, Ricardo, que no pierde la oportunidad, vuelve a cortejar a Ascensión, quien, en su despecho, lo acepta como novio, delante de Joaquín.Unos meses después, el Espasa, ahora cobrador de autobús, sigue mareando a Capó con su palabrería. Capó decide jugarle el mismo juego y, con la ayuda de un diccionario gitano, deja al Espasa para el arrastre. Envalentonado, Capó corteja a Clarita en puro argot faraónico. Por su parte, los amores se vuelven más fríos. Ella recela de todo y no sabe cómo disculparse.

A todo esto, Don Pedro Botero se ha arruinado en el negocio de la chatarra y Joaquín tiene que volver al garaje como mecánico, esta vez, por necesidad. Al ver que Ascensión y Ricardo no se quieren del todo, siente renacer la esperanza y expresa su cariño por la muchacha, seguro de que ella volverá a quererlo. Enterada de la ruina de los padres de Joaquín, Ascensión lleva un ramo de rosas a Doña Mariana. Al salir, se encuentra con Joaquín que, emocionado, agradece su delicadeza. Ambos recuerdan con tristeza los días felices de su amor. Ricardo, que ha comprendido que lo mejor es renunciar a Ascensión, pide al Espasa que se lo diga. Ascensión pide a Clarita que le diga lo mismo a Ricardo. Ambos quedan como buenos amigos cuando llega Joaquín, que se reconcilia con Ascensión, mientras Clarita, Capó y el Espasa, brindan por la felicidad de La del manojo de rosas.

REPARTO
Ascensión Rosa Ruiz/Maria de Felix/Maria Mendizabal/Ines Olabarría
Joaquín Antonio Torres/Javier Galán /Axier Sánchez
Ricardo Gonzalo Terán/Juan Carlos Barona
Espasa José Luis Gago
Clara Begoña Álvarez/Lourdes Zamalloa
Capó Carlos Crooke/Didier Otaola
Doña Mariana Estrella Blanco
Don Daniel Ángel Castilla
Don Pedro Botero Pedro Javier
Inglés Facundo Muñoz
Dirección Musical Arturo Diez Boscovich
Coreografías Carlos Vilán
Diseño de vestuario Estrella Otaola
Confección vestuario Enblanko
Jefe de taller confección Mario Pera
Diseño de Iluminación Manu Vidal Hernando
Regidora Raquel Hernández
Maquinaria y Utilería Aldo Misas
Escenografía Carlos Carvalho
Dirección Escénica del Coro Estrella Blanco
Dirección Escénica José Luis Gago
Dirección Artística Estrella Blanco
Gerencia Raquel Berini

La del manojo de rosas – Del 3 al 19 de junio
Nuevo Teatro Alcalá
C /Jorge Juan, 62 (esq. Alcalá) – Madrid

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