Entró en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra en marzo de 2014 porque presentaban un estado de derrumbe incesante. Ahora, siete años después, la Diputación de León ha llevado a cabo las obras de recuperación de las Cuevas Menudas, en Villasabariego (León), por lo que han pasado a la Lista Verde del Patrimonio, en la que se incluyen los bienes que han sido retirados de la Lista Roja al desaparecer el riesgo que presentaban tras haber sido intervenidos.

Las actuaciones llevadas a cabo han consistido en el acondicionamiento de las cuevas, corrigiendo los daños existentes por la acción de los agentes atmosféricos y la consolidación de la estructura para evitar su colapso.

Además, se ha procedido a la adecuación para el acceso al público: construcción de un mirador, acondicionamiento de caminos y accesos y paneles informativos.

Se trata del segundo monumento leonés en abandonar la Lista Roja en apenas mes y medio, ya que a principios de marzo, la preceptoría de Lois fue también incluida en la Lista Verde del Patrimonio tras su rehabilitación.

Las Cuevas Menudas son un conjunto de cuevas artificiales emplazado bajo el Castro de Villasabariego. Presumiblemente, su excavación se produjo durante la época altomedieval con el objeto de desempeñar una función eremítica. Cuando se realiza el primer estudio de estas cavidades, a principios del siglo XX, se atribuyeron a épocas prehistóricas, a partir de los hallazgos arqueológicos que tuvieron lugar en sus inmediaciones, así como de reflexiones inferidas de las condiciones físicas que presenta el lugar. Los grafitos zoomorfos, lineales y geométricos, y especialmente los cruciformes que destacan sobre el resto, demuestran el carácter cristiano altomedieval de estas cavidades.

La mayor parte de estos últimos son manifestaciones de carácter cristiano ejemplificadas en cruciformes de diversos tipos aunque también se conserva una pequeña inscripción muy mutilada y cubierta por una capa rojiza del humo de las llamas de las hogueras practicadas en el interior de la cueva pero cuyas grafías nos indican que, muy posiblemente, fuera realizada en épocas medievales muy tempranas.

Todas estas cavidades presentan características muy semejantes, no sólo entre ellas sino también con respecto a otras excavadas en otros puntos de la geografía peninsular. En el año 2012 la Universidad de León publicó un estudio de Sanz Martínez en el que, además de realizar un análisis exhaustivo sobre la Cuevas Menudas de Villasabariego, proporciono información detallada de las emplazadas en los pueblos cercanos de Villacontilde, Valle de Mansilla y Rueda del Almirante. La razón por la que, de todas ellas, sólo las Cuevas Menudas fueron declaradas BIC se basa en su antigua catalogación como arte rupestre prehistórico, denominación que, hasta hace muy poco tiempo, figuraba en la ficha de la Junta de Castilla y León y que aún se mantiene en la página web del Ayuntamiento de Villasabariego.

Actualmente el conjunto está integrado por 17 cavidades de las 19 que Sanz Martínez contabilizó en 1921. No obstante, el número originario debió de ser mucho mayor. Conservan restos de su pasado como bancos corridos, silos, posibles enterramientos, muescas de cerramientos y hueco-relieves y graffitis. La mayor parte de estos últimos son manifestaciones de carácter cristiano ejemplificadas en cruciformes de diversos tipos aunque también se conserva una pequeña inscripción muy mutilada y cubierta por una capa rojiza del humo de las llamas de las hogueras cuyas grafías nos indican que, muy posiblemente, fuera realizada en épocas medievales tempranas.

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