La Imprenta Municipal – Artes del Libro inaugura su sala de exposiciones temporales con la muestra Futura. En ella se recoge el nacimiento de este tipo de letra, en 1924, y su utilización y presencia durante todo el siglo XX hasta nuestros días en diferentes ámbitos sociales, políticos y artísticos, que la han convertido en un referente fundamental de la cultura gráfica del mundo contemporáneo.

La Futura es uno de los caracteres tipográficos más célebres del siglo XX. La exposición recorre su historia desde su creación hasta nuestros días. Asociada al Movimiento Moderno en la década de 1930, la Futura está desde entonces presente en múltiples identidades de grandes empresas e instituciones, y contribuye a las más innovadoras investigaciones gráficas.

Didáctica y muy educativa, la exposición está organizada cronológicamente en nueve capítulos para acompañar al visitante al corazón de la historia de esta tipografía. Se puede descubrir la cronología detallada de su expansión global, desde los bocetos preparatorios de Paul Renner en 1924 hasta su utilización contemporánea.

La exposición ofrece a los visitantes algunos documentos inéditos, aquí reunidos por primera vez. Es el resultado de una coproducción entre Anatome Gallery, Bauer Types y la Escuela Superior de Arte de Cambrai Nord-Pas-de-Calais.

La letra de nuestro tiempo
Nacido en 1878 en Alemania, Paul Renner, después de unos estudios en Bellas Artes, inicia una carrera como pintor, hasta que en 1907 un editor de Munich le pide que diseñe sus publicaciones. Se dedica entonces al oficio de tipógrafo. En 1924 inicia la creación de un carácter inspirado en las formas geométricas y arquitectónicas modernas, liberándose de la herencia de la caligrafía. La fundición Bauer, en Frankfurt, desarrolla el proyecto y publica la Futura en 1927, que conoce un éxito inmediato. Los jóvenes tipógrafos alemanes son los primeros en apropiarse de ella.

Los nazis la colocan en un primer tiempo en el registro del “arte degenerado”, luego la explotan bajo la influencia de Goebbels, cuando se trata de ofrecer una imagen universalista del régimen, con ocasión de los Juegos Olímpicos de 1936, por ejemplo. La Futura, y sus imitaciones, se mantiene en los Estados Unidos como uno de los caracteres más utilizados. El impacto de la publicidad Volkswagen, a partir de 1958, refuerza este éxito duradero.

Un fenómeno cultural
Analizada por los artistas, la Futura accede a una dimensión cultural. Hansjörg Mayer, actor de la Poesía Concreta, lanza el periódico Futura “dedicado a la literatura experimental, al grafismo y a la tipografía”, compuesto en el carácter homónimo. En 1958, en Düsseldorf, el Grupo Zero hace un llamamiento para volver a un “grado cero” del lenguaje plástico, y posiciona la Futura en un lugar preferente en su revista y sus carteles. En Estados Unidos, Edward Ruscha interpela en sus pinturas un universo urbano saturado de signos, dotándose de una paleta de caracteres entre los que la Futura está en buena posición. A partir de 1978, Barbara Kruger expone grandes visuales llenos de aforismos en Futura, jugando con su dinámica y su omnipresencia en la publicidad.

La era contemporánea
En 1983, Étienne Robial convierte la Futura en letra emblemática de Canal+, con un logotipo y con títulos en la pantalla en letras capitales cursivas blancas sobre fondo negro. En 1990, Pierre Mendell crea el logo Vitra en Futura, y en 2010, la marca pide a Laurenz Brunner diseñar un alfabeto exclusivo inspirado en ella. Volkswagen, en 1996, encarga una versión específica de la Futura a la agencia MetaDesign de Berlin.

La Futura forma parte del patrimonio cultural colectivo. Se ofrece en versiones digitalizadas por numerosas fundiciones. Hans van Leeuwen la de la Futura de Neufville Digital (1999), convertida al formato OpenType en 2011. La Futura aparece a la vez como documento de la tipografía y un carácter vivo, evolutivo, adaptado a las técnicas y a la estética de “nuestro tiempo”.

Futura
Del 30 de marzo al 16 de septiembre
Imprenta Municipal-Artes del Libro
Calle Concepción Jerónima, 15
Horario:
De martes a viernes, 10.00 a 20.00 horas
Sábados, domingos y festivos, de 10.00 a 14.00 horas
Lunes y 1 de mayo, cerrado
Entrada gratuita