Muriel Romero posee una dilatada experiencia como coreógrafa, gestora y profesora. Desde 2008 codirige el Instituto Stocos, del que es socia fundadora, y con el que ha liderado proyectos europeos que aúnan arte y ciencia.  Como bailarina inició su andadura profesional, de amplio reconocimiento internacional, vinculada a la CND, primero bajo la dirección de Maya Plisétskaya y después con Nacho Duato. Muriel Romero. (c) Ximena y Sergio.

El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) ha anunciado este martes el nombramiento de Muriel Romero como nueva directora de la Compañía Nacional de Danza (CND), cargo al que se incorporará a partir del 1 de septiembre de 2024 por un periodo de cinco años.

La designación de Romero se ha realizado tras un proceso de selección que ha atendido a los principios de igualdad, mérito y capacidad, así como a los de publicidad y concurrencia. Los 22 proyectos presentados se han sometido a la valoración del Consejo Artístico de la Danza, de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 497/2010, de 30 de abril, por el que se regulan los órganos de participación y asesoramiento del INAEM, y del Estatuto de la CND.

Proyecto artístico y de gestión

El proyecto artístico y de gestión presentado por Muriel Romero propone ensanchar las fronteras de la Compañía, enriqueciéndola con su amplia experiencia como intérprete, creadora, gestora y pedagoga, aspirando a conectar “el mundo de las grandes compañías clásicas con el de producciones más independientes, la performance y las artes vivas; el de la academia con la experimentación y la vía institucional con la realidad del sector”.

Muriel Romero. (c) Ximena y Sergio

Uno de los ejes de su programa es dotar a la CND de un carácter singular a través de un repertorio único, que permita ampliar los clásicos iconos dancísticos trabajando con otras artes (como la creación musical y literaria), de modo que se posibilite ensalzar el patrimonio cultural español al tiempo que se continúa desarrollando una personalidad propia para este centro de creación.

En los próximos cinco años, Romero aspira a desarrollar una Compañía que trabaje con múltiples estilos y lenguajes, pero con la excelencia como principio. Propone ampliar el repertorio con obras no representadas con anterioridad de coreógrafas y coreógrafos consolidados y emergentes, priorizando a creadoras nacionales o radicadas en nuestro país y a lenguajes artísticos que hasta ahora no han tenido espacio en la CND. También se recuperará anualmente una obra de repertorio del siglo XX no representada hasta ahora en España, siempre en consonancia con el elenco de la Compañía. Asimismo, tiene entre sus objetivos prioritarios fomentar la creación conjunta entre coreógrafos y compositores contemporáneos, así como con artistas de diferentes disciplinas tanto nacionales como extranjeros.

El proyecto artístico recoge una amplia red de colaboraciones con otras compañías, instituciones y espacios escénicos para poder planificar un sistema de giras, que permita llevar la calidad artística y versatilidad de la CND por toda España –prestando especial atención a retos actuales como el acceso a la cultura en entornos rurales– y al extranjero.

En su defensa de una visión feminista, inclusiva y diversa para la CND, el proyecto busca, además, reforzar el compromiso y la vocación de diálogo entre los integrantes de la Compañía, a quienes ofrecerá nuevas oportunidades a través del programa anual Creadores de la CND –enfocado a bailarines con inquietudes coreográficas– y prestará especial atención a su transición profesional, proponiendo la creación de comités específicos para evaluar adecuadamente esta importante etapa en sus trayectorias.

Se dará continuidad, asimismo, a programas como Residencias de la CND y al trabajo de accesibilidad que se ha ido realizando en los últimos años, profundizando en la diversidad de públicos y la presencia de colectivos con menos oportunidades de acceso a prácticas artísticas. En el ámbito de la educación, se fomentará la colaboración con los conservatorios de danza superiores y se impulsarán otras actividades transversales como talleres, clases magistrales, conferencias y funciones pedagógicas.

Trayectoria profesional

Muriel Romero (Murcia, 1972) comenzó sus estudios de Danza Clásica, Danza Española y Música de la mano de Alicia Monteagudo Ros. Con 11 años se traslada a Madrid para entrar en la Escuela Nacional de Danza dirigida por María de Ávila, donde continuó su formación con la maestra Lola de Ávila. En paralelo realiza la carrera de danza clásica en categoría examen libre, obteniendo Matrícula de Honor en todos sus cursos. Con 14 años gana el 1º Premio Nacional de Danza Clásica en el concurso Ciudad de Barcelona y con 15 años obtiene el Prix du Paris en el prestigioso concurso internacional Prix de Lausanne. Con 16 años entra a formar parte del elenco de la Compañía Nacional de Danza bajo la dirección de Maya Plisétskaya, donde tuvo la oportunidad de bailar un amplio repertorio de ballet clásico realizando papeles principales en obras como Paquita de Marius Petipa, Les Sylphides de Michel Fokine y The Four Temperaments de George Balanchine. En ese mismo año, se presenta al reconocido concurso International Ballet Competition en Moscú, obteniendo tres galardones: Premio Mijail Baryshnikov, Premio de la Crítica y el Premio del Público. Es a raíz de este concurso cuando da el salto internacional como primera solista del Bayerische Staatsballett en Múnich.

En 1993 actúa en el Nationaltheater de Mannheim, en la Gala de Estrellas en el Teatro Mariinski de San Pertersburgo y consolida su carrera de danza clásica como primera bailarina en la Deutsche Oper Berlin. En 1995 vuelve a la Compañía Nacional de Danza bajo la dirección de Nacho Duato, donde trabaja con los coreógrafos más contemporáneos del siglo XX, como Jiri Kylián, Ohad Naharin y William Forsythe.

En el año 2000 comienza su carrera como artista freelance para explorar nuevos formatos, colaborando en proyectos con coreógrafos y dramaturgos de vanguardia como La Ribot, Sasha Waltz, Cisco Aznar, Mateo Feijóo y Unterwegs Theater. Finalmente completará su carrera como solista en la compañía Grand Théâtre de Genève y, más tarde, de 2006 a 2008, como primera solista en la Semperoper Ballett en Dresden, bajo la dirección del canadiense Aaron Watkin, donde profundiza su relación artística con el coreógrafo William Forsythe.

En 2008 funda el Instituto Stocos en Madrid, junto al compositor Pablo Palacio, un proyecto transdisciplinar que combina danza, música, matemáticas, psicología experimental e inteligencia artificial. En sus creaciones escénicas ha desarrollado una visión original desde el cuerpo, como un lugar del que emanan de forma interactiva el sonido, la imagen y la luz. Muchas de sus obras han sido representadas en festivales de países de Europa, América, África y Asia.

Además, ha participado e impulsado exitosos y prestigiosos proyectos europeos en el ámbito de la danza, junto a otras instituciones como la Politécnica de Milán, la Universidad de Génova (Casa Paganini), la Conventry University o el Motion Bank, el proyecto de danza y tecnología de la Forsythe Company. En el contexto de estos proyectos ha desarrollado nuevas técnicas y tecnologías orientadas tanto a la creación y la enseñanza de la danza, como a la preservación del patrimonio coreográfico europeo mediante nuevas tecnologías.

En 2021 disfruta la beca en la modalidad de Artes Escénicas en la Real Academia de España en Roma, donde desarrolla una investigación sobre la relación entre artes plásticas, danza, música interactiva e inteligencia artificial, que se plasma en la obra coreográfica Risonance Occulte con música de Pablo Palacio, distribuida en diferentes formatos escénicos y fílmicos, en la Galleria Nacionale d’Arte Moderna y en el Tempietto de Bramante en la ciudad de Roma.

En 2022, presenta una nueva producción con el Instituto Stocos de la obra Embodied Machine, con estreno en el Mercat de les Flors (Barcelona). En los últimos años ha trabajado en un nuevo proyecto internacional del programa Horizont Europe.