¡Perdonar nos manda Dios! García Sampedro, Luis Óleo sobre lienzo, 270,3 x 445 cm 1895. Museo Nacional del Prado. En depósito MUBAG - Museo de Bellas Artes Gravina (Alicante).

«El siglo XIX. La colección a la luz», es el título de la propuesta de exposición permanente del MUBAG que incluye setenta y cinco pinturas, veinticinco de ellas cedidas en depósito por el Museo Nacional del Prado, y esculturas, además de una selección de piezas de arte suntuario. La muestra rinde homenaje a una treintena de artistas vinculados a la provincia.

La colaboración del Museo Nacional del Prado ha permitido enriquecer la colección con el reciente depósito de ocho nuevas obras, entre las que destaca el gran lienzo de Luis García Sampedro ¡Perdonar nos manda Dios!, la obra de Federico Godoy En la playa del Sanatorio de Santa Clara o los dos retratos realizados por Manuel Benedito a la actriz Mercedes Pérez de Vargas y a Leticia Bosch-Labrús, duquesa de Dúrcal.

Con la incorporación de estas obras procedentes del Museo del Prado y en calidad de depósito, la exposición permanente del MUBAG se enriquece. El recorrido se divide en siete ámbitos: La imagen de Alicante, el puerto; El viaje como aprendizaje; El pasado rescatado; La pintura, testigo social; El retrato como símbolo social; Hacia el cambio de siglo; y, La emoción entorno al rostro. Temáticas que se completan con piezas audiovisuales que ahondan en la evolución de la ciudad, las pensiones de pintura, el trabajo, la mujer y la fascinación por Oriente.

De izquierda a derecha, Miguel Falomir, Director del Museo Nacional del Prado; Julia Parra, Vicepresidenta y Diputada de Cultura de la Diputación de Alicante; y Jorge A. Soler, Director del MUBAG

El Director del Museo Nacional del Prado, Miguel Falomir, ha participado esta mañana de la inauguración de la nueva exposición permanente del MUBAG, un planteamiento expositivo que celebra su veinte aniversario y que incorpora obra inédita en Alicante gracias a la colaboración del Prado.

Museo del Prado

Artículo anteriorMiró. El legado más íntimo, en La Fundació Joan Miró
Artículo siguienteLa industria del videojuego entre los sectores creativos prioritarios