La Biblioteca Nacional de España ha adquirido el fondo personal de José Tudela Aranda nieto de José Tudela de la Orden, ilustre soriano facultativo del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, además de periodista, historiador, americanista, director de la BNE durante la Guerra Civil y, en consecuencia, responsable del traslado de sus fondos especiales a Valencia tras el bombardeo de la biblioteca el 17 de noviembre de 1937.

El Archivo Tudela Aranda consta aproximadamente de unos 1.014 documentos, conservándose un volumen importante de documentación sobre la Reforma agraria (1932-1934), producto del trabajo de Tudela de la Orden en el Instituto de Reforma Agraria, y una correspondencia conformada por unas 480 cartas de personajes tan ilustres como Antonio y José Machado, de Gerardo Diego y Juan Larrea dirigidas a Bernabé Herrero, Claudio Sánchez de Albornoz, Ramón Carande, de Ángel del Río, de José Canalejas, Gregorio Marañón y Menéndez Pidal. En el archivo, se aprecia una relevante presencia femenina, con documentos de Delmira Agustini, Idea Villariño, Concha de Albornoz o Amelia Agustini del Río, amén de otras autoras. Las cartas también contienen las firmas de importantes escritores como García Lorca, Corpus Barga, Julián Marías, Juan Goytisolo, etc. Con esta adquisición, la BNE podrá completar un gran número de archivos personales que ya conserva entre sus fondos.

El fondo recientemente adquirido representa un conjunto de gran importancia sobre la cultura española de la primera mitad de siglo XX, con material muy relevante tanto de antes de la Guerra Civil como del exilio. Se trata de un conjunto conformado por una gran variedad de registros, desde cartas hasta manuscritos originales pasando por grabados, fotografías, revistas, expedientes administrativos, ediciones impresas, etc. de los escritores, escritoras e intelectuales españoles e hispanoamericanos más importantes de la época. Es, en palabras de José Tudela Aranda “una imagen bastante fiel de lo que fue la España intelectual de la primera mitad del Siglo XX, incluyendo el exilio. Una imagen que refleja la complejidad y los matices de esa España y, por tanto, la imposibilidad de reducirla a ninguna dialéctica maniquea”.

Un archivo, tres colecciones

En el archivo se distinguen claramente tres partes, la correspondiente a José Tudela de la Orden; la del poeta y juez Bernabé Herrero, su cuñado, y la documentación adquirida por el actual propietario, José Tudela Aranda, nieto de Tudela de la Orden, que ha enriquecido el archivo, fundamentalmente con piezas de autores hispanoamericanos.

Entre los archivos referidos a Tudela de la Orden, destaca la sentencia de 17 de junio de 1941 del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas, sobre el expediente seguido contra su persona, en la que se le absuelve, citando expresamente sus méritos como Director de la Biblioteca Nacional durante la Guerra.

En este apartado también se encuentra el original manuscrito del Informe sobre el traslado de los fondos selectos de la Biblioteca Nacional a Valencia, elaborado por Tudela como Director Delegado de la Biblioteca Nacional cuando se hizo el traslado, 20 septiembre 1937. Se trata de un informe dirigido al Bando Nacional justificando su trabajo, explicando el bombardeo de la biblioteca en la noche del 17 de noviembre y la orden del traslado de 22 de noviembre.

La colección del poeta Bernabé Herrero está conformada por la totalidad de su obra manuscrita y una vasta correspondencia con personajes tan importantes como Ángel del Río, Gerardo Diego y Juan Larrea. Entre el conjunto de alrededor de cien cartas cruzadas con Gerardo Diego y Juan Larrea, incluyendo cartas en papel de las revistas literarias que ambos dirigieron con poemas de Gerardo Diego o referencias festivas al aniversario de Góngora, destaca el manuscrito del libro Viacrucis de Gerardo Diego, cuaderno con cuarenta páginas, con correcciones sobre los poemas manuscritos.

José Tudela Aranda ha completado este archivo personal con cientos de documentos recabados en los últimos 30 años: “Busqué reforzar tanto su representatividad incrementando el número de autores representados como, muy en particular, la lectura personal que hacía de lo vivido en mi casa y que se refleja tanto en la biografía de mis abuelos, tío y padres como en los documentos familiares. El testimonio de la complejidad; de la riqueza intelectual de una época; del dolor del exilio; y, en conjunto, de una España liberal casi siempre incomprendida y marginada”, explica Tudela Aranda.

Entre la colección resultante de la labor de recopilación y búsqueda de Tudela Aranda, encontramos un conjunto muy amplio de manuscritos de personalidades como Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Ramón Gómez de la Serna, Miguel de Unamuno, Ortega y Gasset, historiadores como Américo Castro o Salvador de Madariaga o Gregorio Marañón.

Manuscritos originales y cartas, un retrato del exilio

Entre la documentación adquirida hay importantes manuscritos originales, primeras ediciones o fragmentos mecanografiados de futuras obras. Es el caso de dos poemas de Antonio Machado con los títulos En honor a Manrique y Recuerdo Infantil o una carta de Juan Ramón Jiménez a Arturo Claps en la que encontramos un fragmento mecanografiado de Los gorriones de Platero y yo.

Asimismo, se encuentran el manuscrito original de El divino Morales de Ramón Gómez de la Serna, un importante texto manuscrito en francés de Pablo Casals sobre las relaciones entre la cultura francesa y la española, el exilio y la España que surgirá; La infinita de Pablo Neruda o su España en el corazón, con una dedicatoria de Neruda (“En estos momentos de pena y esperanza”) a Rafaelita Barga, hija de Corpus Barga, con fecha 1938. Este libro, destaca Tudela Aranda es “absolutamente excepcional en la edición de Manuel Altolaguirre, pues se conocen menos de diez ejemplares en el mundo y ninguno que, como éste, se encuentre dedicado por el autor y con un dibujo”.

Este archivo permite, además, completar nuestros conocimientos acerca del exilio español a través de la correspondencia, así encontramos la carta escrita desde México por José Gaos rechazando cualquier posibilidad de publicar en España mientras viviese Franco; y también, una importante publicación: 24 números de Informaciones parlamentarias: boletín del grupo Interparlamentario de la República Española (París, 1967), un particular documento bimestral mecanoscrito con artículos de Manuel de Irujo, Indalecio Prieto, Nicolau D’Olwer, Miguel Santalo, Eduardo Santos, F. Gordón Ordas, Rodolfo Llopis, Carlos Pi i Sunyer, Fernando Valera, Andrés Saborit y José Prat.

No sólo encontramos correspondencia, también destacan de entre la documentación relativa a César Vallejo dos de los tres grabados que Juan Larrea le pidió a Picasso que hiciese del poeta cuando éste falleció.

Traslado de los restos de Antonio Machado

La cuestión sobre el traslado de los restos de Antonio Machado a España también destaca entre los temas importantes que contiene este archivo, ya que a través de ocho cartas de José Machado a José Tudela escritas en el exilio, descubrimos la visión de su familia. Sobresale la enviada desde Santiago de Chile el 16 de diciembre de 1957, en la que José Machado niega un posible traslado de los restos de Antonio Machado a España, indicando que ello sólo será posible cuando el régimen desaparezca; y, en ese caso, el destino de los restos debiera ser Madrid, “rompeolas de toda España, la capital de todas las Españas cantada por él”. Asimismo, cabe mencionar la nota manuscrita de Gerardo Diego a José Tudela que acompaña al acuerdo de la Real Academia de la Lengua de 20 de noviembre de 1957, que promovía el traslado de los restos de Antonio Machado a España.

Otra de las piezas clave que compone el archivo es un ejemplar mecanografiado de Últimas soledades del poeta Antonio Machado, de José Machado, donde el autor plasmó su amor y sentimientos por su hermano Antonio y las vicisitudes de la familia en Chile. Aunque la obra se escribió en la capital chilena, el libro se publicó finalmente en España.

El archivo ha sido adquirido en su mayor parte por compra, si bien la parte correspondiente a Gerardo Diego ha sido donada por José Tudela Aranda a la Biblioteca Nacional.

José Tudela de la Orden

José Aniceto Tudela de la Orden (Soria 1890 – Madrid 1973) fue licenciado en Derecho, doctor en Filosofía y Letras, facultativo del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, periodista, historiador y americanista. En 1915 ganó las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y su primer destino fue la Biblioteca de la Escuela de Artes Industriales y del Museo de Reproducciones Artísticas de Madrid. Estuvo al frente del Archivo de Hacienda y de la Biblioteca Provincial de Soria y fue nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1920), lo que inspiró al gran Ortega y Gasset el célebre artículo Pepe Tudela vuelve a la Mesta (1921).

Trabó intensa amistad con Ortega y Gasset, Valle-Inclán, Benavente, con Machado, Zuloaga y Barral, con Taracena, Granados, Del Río, Gerardo Diego y Manrique, entre otros. Además, fue el introductor de Antonio Machado en Soria.

Tudela también destacó por un compromiso social y político innegable: en 1931 abrazó, apoyó y difundió en Soria la causa de la Agrupación al Servicio de la República; y de 1933 a 1936 desempeñó en Madrid la Jefatura de la Sección de Bienes Comunales y Señoríos del Instituto de Reforma Agraria.

En 1936 volvió de nuevo al Archivo Histórico Nacional y Biblioteca Nacional. Durante la Guerra Civil y por espacio de unos meses, ocupó por delegación la Dirección de la Biblioteca Nacional, pues el titular de la Dirección, Tomás Navarro Tomás se encontraba en Valencia desde finales de 1936. Entonces se encargó de preparar el traslado de fondos especiales a Valencia. De ello se conserva en este archivo diversa documentación, incluyendo el manuscrito del informe sobre el traslado.

En 1937, y por espacio de dos cursos, marchó a Francia, a Burdeos, donde fue lector de español en su Facultad de Letras. En junio de 1939, a su regreso a España, volvió al Instituto de Servicios Social-Agrarios, para ya en 1941 reingresar definitivamente en el Cuerpo de Archiveros como subdirector del recién creado Museo de América.

El Archivo José Tudela Aranda está siendo procesado y catalogado en la actualidad para poder ser próximamente consultados por los usuarios e investigadores de la BNE.

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