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El Museo de Bellas Artes de Bilbao expone dentro del programa La Obra Invitada, patrocinado por la Fundación Banco Santander, una creación de la colección otoño-invierno 2016 de la firma japonesa de prêt-à-porter Comme des Garçons, fundada y dirigida por la diseñadora Rei Kawakubo. La pieza pertenece a la colección del Palais Galliera (Museo de la Moda de París).

Se trata de la primera vez –en los 18 años en los que se viene desarrollando en nuestro museo el formato expositivo La Obra Invitada– que se presenta una creación de moda, ya que, durante las 61 ediciones precedentes se han mostrado al público principalmente pinturas, pero también esculturas, obras sobre papel, tapices, piezas arqueológicas, instalaciones e, incluso, una performance.

Las exposiciones de moda en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, sin embargo, han tenido contados pero notables precedentes en las muestras Balenciaga. El diseño del límite y Los años 50. La moda en Francia 1947-1957, celebradas en 2010 y 2015 respectivamente. Esta última reunió más de cien modelos y complementos en su mayoría pertenecientes al Pallais Galliera, seleccionados por su entonces director Olivier Saillard. Para su exhibición en Bilbao se contó como comisaria asociada con Miren Arzalluz, que en la actualidad dirige el museo parisino.

Experta en historia del traje y de la moda, Arzalluz ha seleccionado en esta ocasión una espectacular pieza contemporánea, en este caso de la firma de vanguardia Comme des Garçons, que establece un diálogo fluido entre las formas orgánicas y los vivos colores de las pinturas de la sala Ñ (ñabar / multicolor) del alfabeto del museo de Bilbao.

Esta pieza perteneciente a los fondos del Palais Galliera (Museo de la Moda de París) es un vestido de la colección otoño-invierno 2016 de la firma japonesa de prêt-à-porter Comme des Garçons, creada y dirigida por Rei Kawakubo.

Cada diseño de la casa Comme des Garçons es un manifiesto. Kawakubo ha apostado siempre por la deconstrucción de las prendas desde su primer desfile en París en 1981, hasta que en 2014 sus siluetas sin concesiones, ya de por sí sofisticadas, se transformaron en imponentes estructuras. El tema de cada colección da lugar a numerosas interpretaciones, que la creadora apenas explica.

La de otoño-invierno 2016 invoca a los “punks del siglo XVIII” y tiene su origen en Lyon, ciudad célebre por sus manufacturas de seda, de donde la diseñadora extrae la riqueza de los tres brocados florales que conforman esta prenda piramidal. Pero lo hace desviando la atención de sus lujosos materiales hacia la estructura escalonada, que remite a los vestidos con tontillo del siglo XVIII pero que también recuerda a las alas de un escarabajo o a la rejilla delantera de un coche.

En contraste, los zapatos decorados con pelo artificial aportan suavidad a la imponente armadura del vestido, con un guiño a la piel que adornaba algunos zapatos del siglo XVIII. Rei Kawakubo concibe siempre sus creaciones en tres dimensiones, de forma que obliga al espectador a rodearlas para interpretarlas en su totalidad.

Foto: María Beguiristain, directora de Arte y Exposiciones de la Fundación Banco Santander; Patricia Arias, directora territorial País Vasco de Banco Santander y vocal del Patronato del museo; Miren Arzalluz, directora, y Alexandre Samson, responsable de la colección haute couture y creación contemporánea del Palais Galliera, Musée de la Mode de la Ville de Paris, respectivamente; y Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

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