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Desde el 10 de mayo y hasta el 30 de junio, la Nave 0 de Matadero Madrid acogerá una muestra de los trabajos de Casas, cuya obra discurre entre el cine documental contemporáneo, la videoinstalación y el arte sonoro y performativo.

Matadero Madrid y DocumentaMadrid, la 16ª edición del Festival de Cine Documental impulsado por el Ayuntamiento de Madrid que tendrá lugar entre el 9 y 19 de mayo, presentan la primera retrospectiva de Carlos Casas en España. El artista barcelonés será el protagonista de la nueva entrega de «Profundidad de campo», el programa dedicado a las artes audiovisuales de Matadero Madrid.

Carlos Casas (1974, Barcelona) vive y trabaja entre París y Barcelona. Sus propuestas han sido estrenadas en museos y espacios como la Tate Modern en Londres, el Centro Pompidou y la Fundación Cartier en París, Hangar Bicocca en Milán o el CCCB en Barcelona. Además, su trabajo ha obtenido el reconocimiento en festivales como el FID Marseille, Festival de Cine de Venecia, Festival de Cine de Rotterdam o BAFICI.

Para esta nueva exposición de «Profundidad de campo», Casas propone un viaje a los lugares más extremos y olvidados del planeta. Atraído por la riqueza que evocan estos espacios situados en el fin del mundo, moviéndose entre el cine documental, el arte visual y la etnografía, Casas ha recorrido durante las dos últimas décadas escenarios excepcionales para registrarlos y habitarlos. En este viaje se adentra por su parte más plástica, más táctil y humana para posteriormente superponer estos registros con los sonidos captados directamente de la naturaleza y con algunos apuntes musicales que informan sobre las condiciones ambientales del escenario retratado. Es este modo tan singular de trabajar sonido e imagen lo que caracteriza el estilo del artista y lo que define un lenguaje que desborda los límites de lo puramente cinematográfico.

En la exposición podrá verse End Trilogy [Trilogía final], un proyecto que revela el interés de Casas por congelar paisajes remotos y capturar la experiencia de sus habitantes en lucha constante contra los elementos. Los tres largometrajes que la componen, filmados entre 2002 y 2008, abordan escenarios donde las formas de vida y prácticas de subsistencia tradicionales están desapareciendo. Solitude at the End of the World [Soledad al fin del mundo, 2002-2005] se localiza en la Patagonia, una de las regiones menos pobladas del mundo por sus extremas condiciones climáticas. Casas recupera los mitos que rodean estas tierras del sur extremo a través del relato de tres hombres que viven en completo aislamiento. En Aral. Fishing in an Invisible Sea [Aral. Pescando en un mar invisible, 2004] el artista nos acerca a uno de los desastres ecológicos más flagrantes: la desecación del Mar de Aral por las autoridades soviéticas, que transformó en pocos años uno de los lagos más grandes de la Tierra en un desierto. Cierra la trilogía el largometraje Hunters since the Beginning of Time [Cazadores desde el principio de los tiempos, 2008] grabado en Chukotka, en la costa siberiana del mar de Bering, donde los cazadores de ballenas desarrollan una de las tradiciones más antiguas de caza marina.

También se incluyen en la muestra trabajos más experimentales. Fieldworks [Trabajos de campo], iniciados en el año 2000, son un proyecto de largo recorrido y carácter casi enciclopédico que reúne una serie de obras realizadas con materiales de archivo, imágenes y frecuencias de radio capturadas in situ en diferentes lugares. En estas «notas fílmicas» contrastan una vez más el empleo aleatorio y asincrónico de la música y su relación con las imágenes.

Por último, se presenta una selección de sus Recent Fieldworks [Últimos trabajos de campo]. En Torino [Turín, 2012], Casas filma los símbolos esotéricos y los rincones más enigmáticos de la ciudad de Turín. Vucca (2017), toma su nombre de una cueva al sur de Italia donde los depósitos aluviales y las aguas marinas quedan conectadas por un lago interior, y en cuyo fondo se han encontrado pruebas que sugieren que podría haber estado el origen de nuestra civilización. En Faro (2017) la tecnología del faro de Santa Maria di Leuca sirve de reconocimiento a la comunicación, a las señales de luz y a la emisión de frecuencias de radio que se cuelan en este caso como banda sonora. Por último, Azan Series [Serie Azan, 2012-2019], todavía en curso, reúne un grupo de trabajos de campo destinados a registrar la llamada a la oración islámica en diversas partes del mundo.

Ciclo de cine en Cineteca Madrid

Entre la etnografía rusa y el cine abstracto, entre el experimental y la antropología, Carlos Casas ha programado en Cineteca Madrid un ciclo de cine que no solo permite entender su trabajo en diálogo con la historia del cine, sino abre caminos entre cines que parecen opuestos. Entre los títulos seleccionados por el artista se encuentran Inhabitants, de Artavazd Pelechian (Unión Soviética, 1970, 9′); Nanook of the North de Robert Flaherty (EE. UU., 1925, 82′); Grass: A Nation’s Battle for Life de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack (EE.UU., 1925, 71′); Salt for Svanetia de Mikhail Kalatozov (Unión Soviética, 1930, 55′); y Pamir, Roof of the World (Vladimir Erofeev (URSS, 1929, 76’).

Live performances y encuentro con el artista
La colaboración con DocumentaMadrid suma a la propuesta expositiva y el ciclo de cine dos performances etiquetadas como Live Cinema, creadas especialmente para el Festival DocumentaMadrid. El 10 de mayo a las 17.00 horas, en la Nave 0 de Matadero Madrid, tendrá lugar la inauguración de la exposición a la vez que se presentará el último trabajo sonoro del artista, el doble vinilo Mutia. Carlos Casas elaborará en directo una pieza de cine sonoro que supone un nuevo desarrollo de su último trabajo, Cemetery, en el que localiza el mítico cementerio al que los elefantes se dirigen antes de morir, para exponer temas relacionados con la extinción, la comunicación entre especies y el poder evocador del cine.

El domingo 12 de mayo desde las 11 hasta las 15 horas, Carlos Casas presentará también en la Nave 0 su obra Avalanche, un proyecto site specific iniciado en 2009 en la que transporta al espectador a Hichigh, uno de los pueblos más remotos del planeta ubicado en la cordillera del Pamir, entre el Tayikistán y Afganistán. Los Pamir son tan misteriosos como fascinantes y se han convertido en el refugio de algunas de las tradiciones más antiguas que se conservan.

El Festival Internacional de Cine Documental del Ayuntamiento de Madrid

DocumentaMadrid es el Festival Internacional de Cine Documental impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, con la colaboración de los principales espacios culturales de la ciudad. La libertad creativa, que caracteriza los nuevos lenguajes cinematográficos y expresiones del género documental, inunda en el mes de mayo la ciudad de Madrid para estimular la creación, la mirada crítica y el debate ciudadano. El festival otorga cada año más de 52.500€ en premios, distribuidos entre sus tres secciones competitivas y desarrolla una intensa labor de creación de nuevos públicos para el cine documental con la programación de retrospectivas y homenajes de autores nacionales e internacionales, así como un amplio programa de actividades paralelas, formativas y profesionales.

En 2018 su programación reunió más de 14.500 espectadores en Cineteca Madrid (sede principal del festival), Filmoteca Española, Casa de América, Instituto Francés y Sala Equis. La 16º edición sumará como nuevas sedes oficiales como la Universidad Complutense de Madrid y el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. Desde 2004, el Festival facilita el encuentro y el diálogo del público con cineastas de todo el mundo, para lo que ha contado en sus distintas ediciones con invitados de la talla de Basilio Martín Patino, Frederick Wiseman, Luciano Emmer, Patricio Guzmán, Margarita Ledo, Helena Třeštíková, Laila Pakalnina, Rithy Panh o Ross McElwee.

Sobre «Profundidad de campo»

«Profundidad de campo» tiene como objetivo ofrecer una visión en profundidad del trabajo de artistas que desarrollan su obra en formato vídeo, dialogan con el cine o proponen instalaciones con imágenes en movimiento. Con este programa internacional que presenta obras de creadores tanto de reconocida trayectoria como emergentes, Matadero Madrid apuesta con fuerza por el arte audiovisual contemporáneo generando un espacio estable para el mejor entendimiento del medio audiovisual en Madrid.

«Profundidad de campo» se estructura en ciclos temáticos. Tras un primero dedicado al tema de la violencia que presentaba las obras Meiro Koizumi y María Ruido, Carlos Casas inaugura el segundo de estos ciclos que investiga el tema de la etnografía en las prácticas audiovisuales. Le seguirá la presentación de la obra de Ana Vaz a partir del 10 de julio. El programa expositivo de «Profundidad de campo» ocupa la Nave 0, la antigua cámara frigorífica de Matadero Madrid y se complementa con un ciclo de cine comisariado por los propios artistas de la mano de Cineteca Madrid.

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