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0735 - copia

En este nuevo artículo de Consejos del experto vamos a explicar brevemente cómo funciona el marcaje de la platería española. Es indispensable su interpretación para determinar la cronología de la pieza que contiene esas marcas (independiente de su estilo artístico puesto que nos podemos encontrar ante una reproducción), quién pudo ser su autor y donde se realizó.

Estos contrastes son estampaciones de pequeñas dimensiones (de no más de 5 mm que fueron aumentando su tamaño con el paso de los siglos) y están realizadas con un punzón de acero mediante presión o un golpe seco. No es un campo sencillo puesto que en ocasiones quedaban mal impresos, incompletos o se han ido desgastando a través de los siglos, factores que dificultan su reconocimiento.

El marcaje en la platería española surgió a causa del control fiscal, con la finalidad de pagar las tasas o impuestos por comerciar con este metal y garantizar la ley de la materia prima. Aparecieron las primeras marcas a finales del siglo XIV pero no se generalizaron hasta el siglo XV por exigencia de los organismos públicos.

Estos contrastes no están situados en lugares específicos ya que no existía una normativa. Generalmente están ubicados en lugares que dañen poco a la estética de la pieza.

Inicialmente sólo se marcaba con las armas de la localidad donde estaba realizada la pieza. Posteriormente se añadió el contraste del artífice, aquel que realizaba la pieza, así como el del marcador, que era aquella persona que autentificaba la aleación. Este triple marcaje (artífice – marcador – localidad) no se realizaba en todo el territorio español. En el antiguo Reino de Aragón no se exigía que el platero “firmara” su pieza con un contraste, por lo tanto, es usual que a veces sólo encontremos la marca de localidad. Por otro lado, en Navarra en ocasiones encontramos la marca de localidad y en otras la de localidad más la del artífice pero no la del marcador.

Las marcas de artífice suelen ser nominales, ya sea en abreviación o apellido completo con o sin el nombre. Lo mismo ocurre con el contraste de marcador. En cambio, el contraste de localidad suelen ser marcas heráldicas como por ejemplo el escudo de armas de la ciudad o marcas nominales con su nombre o abreviación o mixtas (mezclando las dos variantes anteriores). Siempre existen excepciones, por ejemplo, puede darse el caso que el contraste del marcador y de localidad se unan en un solo punzón, pero no es lo normal.

6.2 (1)

En esta imagen encontramos una marca nominal de una localidad perteneciente al antiguo Reino de Aragón. Se trata de una MA con cuatro puntos en vertical que hace referencia a MALLORCA.

También puede darse en caso de que las marcas explicadas anteriormente sean cronológicas donde haya uno, dos, tres o cuatro dígitos. Las más fáciles son las de 4 dígitos ya que nos indican en qué año se realizó la obra. En el caso de no encontrar tanta información a causa de encontrar menos dígitos, con el nombre del platero, con el estilo de obra y las reglas decorativas podemos llegar a conclusiones cercanas de la fecha de realización.

1.3

En esta imagen encontramos los tres contrastes de artífice (•S• / CRUZ: Antonio José de Santa Cruz y Zaldúa, Córdoba 1733 – 1793) – localidad (el león rampante orientado hacia la izquierda y la cabeza vuelta a la derecha dentro de una forma circular corresponde a la localidad de Córdoba) – marcador (MARTINEZ / 86: Mateo Martínez Moreno, que desempeñó dicho cargo en la ciudad de Córdoba entre 1780 y 1804, empleando marcas cronológicas anuales, factor que nos permite catalogar la pieza en 1786).

A su vez, podemos encontrarnos más de tres marcas creando confusión. Esta cuarta suele ser posterior y acostumbra a haber sido realizada por un platero en época posterior para verificar si la pieza es de plata o no. En ocasiones se trata de la repetición de otra a causa de no haberse marcado más.

Por otro lado, es interesante investigar si encontramos alguna burilada en la pieza. Se trata de una pequeña marca alargada en forma de pequeño zic-zac realizada por el marcador mediante un buril de parragón para extraer la pequeña porción de plata para analizar la autenticidad de la ley del metal.

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Marca de burilada.

Existen varios motivos por el que algunas piezas de época no estén marcados: poblaciones que sólo debían tener un platero o dos y, por lo tanto, su trabajo estaba controlado; evitar pagar los derechos / impuestos; miedo con encontrarse con un marcador muy riguroso (hay que decir que antiguamente era muy complicado conseguir la ley exacta de la plata) o porque la pieza fue realizada en un periodo de crisis económica como por ejemplo durante la segunda mitad del siglo XVII.

De todas maneras, es importante avisar a los compradores de piezas de plata que existen falsificaciones de estas marcas con ánimo de engaño para beneficio del vendedor que deben ser estudiadas por expertos, puesto que en algunas ocasiones no son fácilmente reconocibles. Estas falsificaciones se deben a que el valor de las piezas de plata pueden aumentar notablemente su valor según quien haya sido su autor como ocurre con el resto de las artes.

8.1

En esta imagen encontramos los tres contrastes de marcador (una torre sobre dos dígitos se trata del fiel contraste de Madrid Corte) – artífice (•J.• / SELLAN: Juan Sellan, Madrid 1821 – 1884) – localidad (un escudo coronado con una osa y un madroño en su interior corresponde a la localidad de Madrid Villa, sobre un 44 que nos indica que la pieza fue analizada en 1844) –

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