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Experiencia transfronteriza entre Extremadura y Portugal

02 diciembre, 2012 | Por | Categoría: Estilo de vivir, Gastronomía, Turismo | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

El proyecto ADLA es una iniciativa conjunta de la Junta de Extremadura y de las comarcas limítrofes de Portugal para desarrollar proyectos transfronterizos con la colaboración de la Unión Europea.  Se desarrollan actividades agro turísticas y se potencia el conocimiento del patrimonio cultural en una zona que no ha figurado hasta ahora en las rutas más habituales del turismo de masas.

Participan en esta iniciativa municipios como Alconchel en la parte española y Reguengos de Monsaraz en la portuguesa, y puede tener como colofón una experiencia de navegación fluvial por el gran lago de Alqueba, que se nutre de las aguas del Guadiana, y que está considerado el lago artificial más grande de Europa.

Iniciamos nuestro recorrido en Alconchel (Badajoz),  que  pertenece al Partido Judicial de  Olivenza. Está a mitad de camino entre Olivenza y Jerez de los Caballeros, dominado por las sierras de las Puercas y la Cobana, en la rivera de Táliga. Abundan las dehesas salpicadas de encinas, bajo las cuales comen bellotas los guarros de pata negra, que luego se convertirán en jamones, lomos y chorizos ibéricos de gran calidad, con la denominación Dehesa de Extremadura.

En la etapa medieval el lugar fue poblado inicialmente por Alfonso I de Portugal, pasando a mediados del siglo XIII a poder de Castilla bajo la Orden del Temple, para volver otra vez a Portugal en 1445 y, más tarde, de nuevo a Castilla. Fue Villa de Señorío, perteneciendo sucesivamente al Maestre alcantarino Don Gutiérrez de Sotomayor, familia de los Zúñiga, y Marquesado de Piedras Albas y Bélgida.

Castillo de Miraflores

El elemento más distintivo de la localidad es el formidable castillo roquero de “Coluche” o “Miraflores”, que enclavado sobre la cima del cerro de este mismo nombre, domina con su imponente presencia todos los territorios del entorno. De origen árabe, y reconstruido en el siglo XII por el monarca lusitano Alfonso Enríquez, fue consolidado luego por los templarios, convirtiéndose en uno de los bastiones más importantes de esta Orden.

Originariamente se componía de triple recinto, reforzado el intermedio con cubos apuntados hacia el sur. Lo preside una poderosa torre de Homenaje, completando el conjunto un buen patio de armas, aljibes, mazmorras, capilla y otras dependencias de las que se conservan distintos restos. El castillo ha sido sometido a recientes restauraciones, no siempre con acierto, y se mantienen en el interior del mismo un conjunto de estancias inacabadas de dudoso gusto destinadas a usos turísticos que, gracias a Dios, no se aprecian desde el exterior.

La población se asienta al resguardo de la fortificación, ocupando la ladera del cerro en la vertiente de mediodía. El caserío más antiguo se concentra en la zona alta, en torno a la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios. En sus inmediaciones se localizan también las viejas fuentes del Venero, la Fontana, y el llamado Pozo Ríos, que presenta la particularidad de enclavarse, la mitad dentro de una casa y la otra asomando a la calle.

La iglesia parroquial es realización gótico renacentista del siglo XVI, edificada sobre una anterior, de la que perduran una escalera de caracol y otros componentes arquitectónicos. La cabecera es de mayor altura que la nave, cubriéndose con bóveda de crucería de notable interés. La fachada frontal, hoy encalada, presenta estructura ascendente, con remate de espadaña de triple campanario erigida en el XIX, sencilla portada adintelada con ancho recerco y amplia escalinata delantera de agradable configuración, dispuesta para salvar la acusada pendiente del terreno.

Resulta interesante su actual Plaza Mayor o “Terrero”, donde se ubica el ayuntamiento de la localidad con farolas de gran vistosidad. De notable valor es el puente medieval que, anejo ya al extremo sur del caserío, enfila la salida de la población sobre la rivera de Alconchel hacia el camino viejo de Jerez de los Caballeros. La puerta de esta localidad en que desembocaba tal camino, se llamó de Jerez. Cuenta este puente con seis arcos de ladrillo de diferentes proporciones, calzada a doble plano y estribos triangulares.

Para abrir boca

Además de platos tradicionales en todo el partido judicial basados en la chacina extremeña, hay que señalar el revuelto de espárragos trigueros, gazpacho, salmorejo de boga, platos de caza, migas extremeñas, sopas de tomate y caldereta de cordero. En Alconchel son afamados por su gran cuerpo los vinos tintos de pitarra y un excelente queso artesanal de cabra. En cuanto a dulces típicos, los más conocidos  son  los “prestines”, las galletas y los roscos de vino.

Alconchel, es uno de los pueblos de la comarca en el que más fiestas se celebran, llegando a tener una en casi todos los meses del año Entre ellas destacamos los carnavales, de los más antiguos de España, que se remontan al siglo XIX. En este carnaval se realiza el juego de “La Entrega”, consistente en pasarse cantaros de barro en la plaza del pueblo, haciendo un corro las personas que participan, hasta que estos se rompen en el suelo. Las fiestas de agosto son las más populares y concurridas de la localidad. Existen también otras dos fiestas locales, como son las fiestas de la Virgen de la Luz, en honor a la patrona, en la tercera semana de agosto, y las fiestas del Cristo, alrededor del 14 de Septiembre.

Un paseo por la dehesa

Antes de nuestra visita a Portugal podemos recalar en alguna de las fincas extremeñas, como La Cercada, en donde conoceremos el funcionamiento de una explotación agroganadera típica de la zona, visionando y realizando distintas actividades, tales como el trabajo con el ganado vacuno, proceso de cría, cambio de cerca de las piaras de vacas a caballo por vaqueros.

Miguel Moreno, a cargo de la explotación,  nos enseñará ell sistema de producción de vacuno y del cerdo ibérico en la dehesa, el manejo de las reses y las piaras, las razas, etc., En el caso del cerdo ibérico, desde la cría de los lechones hasta la finalización del engorde en montanera. La visita termina con una comida típica extremeña en la dehesa en la que podemos desgustar el jamón y el ibérico con denomiación de origen Dehesa de Extremadura, acompañando a un excelente cocido campero.

Para hacer la digestión se recomienda un paseo por la dehesa con visita a la yeguada y explicación de la utilización del caballo en el campo, su cuidado y exhibición de Caballos de pura raza española montado a la doma clásica, en el picadero de la explotación.

Un viaje sin fronteras

Sin abandonar el típico paisaje de dehesas y encinas tomamos rumbo a Portugal a través de una de las rutas en las que han desparecido las fronteras físicas y tan sólo los carteles de la carretera nos indican si estamos a un lado o al otro de la demarcación fronteriza, para llegar a  Reguengos de Monsaraz.

El actual municipio tuvo su origen en la villa de Monsaraz, su capital hasta 1838. Esta región cuenta con dos de los poblados portugueses más antiguos y ha sido habitada desde tiempos prehistóricos por diversos pueblos que dejaron numerosos monumentos megalíticos. Posteriormente fue ocupada por romanos, visigodos, árabes, mozárabes, judíos y cristianos.

Después de su reconquista definitiva por los almohades o árabes en 1232, Don Sancho II donó esta región a la Orden del Temple que se encargo de su defensa y repoblación. Sin embargo, hubo que esperar hasta el reinado de Don Alfonso III, a que Martim Anes, caballero de confianza del rey, comenzase con la repoblación cristina de la región, convirtiéndose en sede administrativa, judicial y militar, mediante carta foral de 1276.

A lo largo de los siglos siguientes fueron surgiendo otros poblados, la mayoría de ellos impulsados por la construcción de ermitas rurales que dieron origen a las parroquias de São Marcos do Campo, Nossa Senhora da Caridade, São Pedro do Corval, Nossa Senhora das Vidigueiras e Reguengos.

Monsaraz es una villa medieval fortificada en la cual destacan, entre otros, los siguientes monumentos: Puerta de la Villa, Puerta de Évora, Puerta de Alcoba, Puerta de Buraco, Castillo, Picota, Cisterna, Casa de la Inquisición, Iglesia de Santiago, Iglesia de Nuestra Señora de Lagoa, Iglesia de la Misericordia, Capilla de San José, Ermita de San Benito, Capilla de San Juan Bautista, Museo de Arte Sacro, Casa Monsaraz.

Toda la villa es un museo abierto con eventos y actividades a lo largo de todo el año. Los visitantes pueden disfrutar de exposiciones permanentes y temporales, conciertos de música clásica y contemporánea, y teatro entre otras manifestaciones artísticas.

El sabor inconfundible de su gastronomía está basado en el aceite de oliva, la manteca de cerdo y algunas hierbas aromáticas como el perejil, el cilantro, la hierbabuena, la mentha cervina, el poleo y el orégano, entre otras que, junto con el pan, constituyen la base de los platos tradicionales, como las migas, el gazpacho y las “açordas”. Las carnes provienen, principalmente, de las típicas matanzas de cerdo, de la cría tradicional de ovinos y de la caza, en particular, del conejo, la liebre, la perdiz y el jabalí.

Reguengos de Monsaraz es una zona vitivinícola por excelencia, con magníficos vinos apreciados en todo el mundo. Su aroma puede ser intenso, afrutado, suave, fresco o maduro, lo que les permite acompañar con toda la gastronomía. En Reguengos de Monsaraz es típica la fiesta Ibérica de la Alfarería y el Barro, que se convierte en un encuentro de alfareros y artesanos de la cerámica que se organiza en colaboración con el municipio pacense de Salvatierra de los Barros (núcleo alfarero más importante de Extremadura) en la segunda quincena de mayo.

Tiene una periodicidad bianual y se desarrolla en Reguengos de Monsaraz. Aquí persisten todavía algunas formas de artesanía, como la alfarería en São Pedro do Corval, el mayor centro alfarero de todo Portugal, contando actualmente con 23 alfarerías.

Tras descansar en el excelente Hotel Rural Horta da Moura en Reguengos de Monsaraz, un establecimiento cuyas habitaciones están diseminadas en diversas estancias enclavadas en un jardín, podemos encaminarnos al Gran Lago de Alqueba  para embarcar en Amieira Marina.

Este Gran lago de Alqueba tiene la particularidad de que se puede surcar en pequeños barcos a motor que se convierten en apartamentos flotantes y que se pueden manejar por los propios turistas tras un curso de dos horas de aprendizaje. Estos barcos casa para grupos de 2 a 12 personas se alquilan por periodos de dos a siete días o más, sin tripulación y navegan a una velocidad restringida que no supera los 1okm/h. y cuentan con servicios y camarotes con todas las comodidas para pasar la noche.

TEXTO Y FOTOS: JESUS FERNANDEZ BRICEÑO (LOGOPRESS)

Direcciones de interés
Ayuntamiento de Alconchel: E-mail: alconchel@dip-badajoz.es http://www.alconchel.es/
Explotación agroganadera – Finca La Cercada.E-mail: miguelmorenozap@hotmail.com
Productos del Cerdo Ibérico. E-mail: rafaalconchel@hotmail.com
Guía Turística Monsaraz. E-mail: turismo@cm-reguengos-monsaraz.pt/ http://www.cm-reguengos-monsaraz.pt/
Hotel Rural Horta da Moura**** http://www.hortadamoura.pt
Amiera Marina  Email: reservas@amieiramarina.com http://www.amieiramarina.com

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