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José Luis Díez García ingresa en la Real Academia de la Historia

06 junio, 2010 | Por | Categoría: Actualidad, Arte, Educación y Política, Biografías, Noticia destacada | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

José Luis Díez García, jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX del Museo Nacional del Prado,  ha ingresado  (6 de junio de 2010) en  la  Real Academia de  la  Historia, para cubrir  la vacante  de la medalla n.º29  producida  por  el fallecimiento de José Manuel Pita Andrade. La candidatura de José Luis Díez fue avalada por los académicos Carmen Iglesias,  Manuel Jesús González y  Luis Suárez. El  nuevo  académico  fue  elegido  el  viernes 8 de enero de 2010.

El  discurso  que  ha leído  lleva  por   título  la pintura isabelina. Arte y política.  En  nombre  de  la  Corporación  ha sido  contestado  por  la académica  Carmen Iglesias.

La pintura isabelina. Arte y política

José Luis Díez ha escogido para su discurso de ingreso en esta Real Academia de la Historia un tema que resume y compendia su trayectoria profesional como historiador del Arte. Centrada su especialidad investigadora en el arte español de la primera mitad del siglo XIX, y más concretamente en los artistas que estuvieron al servicio de la Corona como pintores de Cámara de Fernando VII y de Isabel II, su disertación ha pretendido trazar una línea transversal a través del arte oficial realizado a lo largo del reinado de esta soberana que, a partir del análisis de los principales proyectos e iniciativas pictóricas impulsados bajo su gobierno, ofrece nuevas lecturas, obras inéditas o claves sugerentes para entender mejor este momento de nuestra Historia y reivindican la figura de esta Reina en la dimensión trascendental de su figura en el terreno de las Artes en la España de su tiempo, que culminan con su decisión personal de nacionalizar los bienes de la Corona.

Así, en su disertación, el nuevo académico ha analizado el uso político de la pintura desde los primeros años del reinado de Isabel II por parte de su madre, la Reina Gobernadora María Cristina, trazando a continuación la evolución de la iconografía de la nueva soberana a través de los pinceles de los principales pintores de Corte.

En capítulo aparte se hace una reflexión sobre la decoración pictórica de los dos edificios más emblemáticos construidos en Madrid durante el reinado de Isabel II: El Teatro Real y el Congreso de los Diputados, haciendo un parangón entre el diverso carácter de su significado cortesano y político, como reflejo de la nueva Monarquía encarnada por esta soberana.

A continuación, el discurso da luz sobre uno de los proyectos artísticos, políticos y museísticos más importantes y también más desconocidos hasta ahora emprendidos durante el reinado de Isabel II: la creación de una Serie Cronológica de los Reyes de España, que se desplegó en las llamadas salas históricas de los cuerpos altos del Real Museo del Prado durante la dirección de José de Madrazo, como legitimación dinástica de la propia Reina, cuestionada continuamente por las facciones carlistas. En este mismo sentido, se subraya la vinculación histórica y política de un género pictórico aparentemente falto de argumento, como el paisaje, a través de algunas de las obras más significativas pintadas para Isabel II por el gran maestro del paisajismo romántico español, Genaro Pérez Villaamil.

En el último apartado del discurso se analiza el reflejo en la pintura del intencionado paralelismo que durante el reinado de Isabel II se estableció con dos reinas antecesoras suyas de su mismo nombre, como ejemplos de virtud, caridad cristiana e inteligencia política: Santa Isabel de Hungría e Isabel la Católica.

Finalmente, se señalan las dos decisiones políticas más trascendentales en el campo de las Artes emprendidas bajo el reinado isabelino: la creación de las Exposiciones nacionales de Bellas Artes y, sobre todo, la decisión de Isabel II de donar a la Nación todos los bienes que por derecho y herencia histórica correspondían a su persona; gesto no suficientemente valorado por la historiografía y ejemplo supremo del sentido de Estado de esta soberana.

Siguiendo las pautas de la escuela historiográfica en la que se formó y que ha definido toda su evolución desde sus primeros trabajos juveniles, José Luis Díez ha procurado en su discurso un equilibrio entre la valoración esencialmente estética de la historia del Arte, como corresponde a su disciplina, con la interpretación netamente histórica del objeto artístico teniendo en cuenta el tiempo y las circunstancias de su creación, como herramientas que contribuyen a entender mejor no sólo la capacidad creadora de sus autores sino la significación de la obra de arte en su tiempo y en su entorno social, cultural y político.

CURRICULUM VITAE DE DON JOSÉ LUIS DÍEZ GARCÍA

Nacido en Madrid en 1960, es doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Perteneciente al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos del Estado desde 1986, ingresó dos años después en el Museo del Prado, donde ocupó el cargo de jefe del Departamento de Pintura y Escultura del siglo XIX desde 1992 a 2002.

Autor de numerosas publicaciones sobre pintura y dibujo del siglo XIX, ha sido comisario y director científico de importantes exposiciones dedicadas a este período de la Historia del Arte, como las tituladas Da Goya a Picasso. Pittura spagnola dell’Ottocento (Milán, Palazzo Reale, 1991), La pintura de Historia del siglo XIX en España (Museo del Prado, Salas del antiguo M.E.A.C, 1992), Federico de Madrazo y Kuntz (1815-1857) (Museo del Prado, 1994), José de Madrazo (1781-1859) (Santander-Madrid, 1998), o Carlos de Haes (Santander-Madrid, 2002).

Su tesis doctoral, publicada bajo el título Vicente López (1772-1850). Vida y obra. Catálogo Razonado (Madrid, 1999), conforma uno de los proyectos de investigación más ambiciosos realizados hasta hoy sobre un artista español del siglo XIX. Por su trabajo en la exposición Cánovas y la Restauración (Madrid, Centro Cultural del Conde Duque, 1997) fue condecorado con la Encomienda de la Orden civil de Alfonso X el Sabio.

En octubre de 2002 fue nombrado subdirector general de Conservación del Museo Nacional del Prado, reintegrándose cuatro años después a su puesto como jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX.

Es miembro de los Patronatos del Museo de Bellas Artes de Valencia, Instituto Amatller de Arte Hispánico de Barcelona y Fundación Museo Sorolla de Madrid.

Entre sus últimas publicaciones destacan el Catálogo razonado de La Pintura Española del siglo XIX en el Museo Lázaro Galdiano (Madrid, 2005) y el catálogo razonado de los dibujos del pintor Eduardo Rosales (1836-1873) (Santander, Fundación Marcelino Botín, 2007). Junto a Javier Barón ha sido comisario de la gran exposición antológica sobre el maestro Joaquín Sorolla (1863-1923) que se celebró en el Museo del Prado entre mayo y septiembre de 2009.

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