publicidad

Sorolla se podrá visitar hasta el 13 de septiembre en el Museo del Prado (Vídeo)

09 agosto, 2009 | Por | Categoría: Exposiciones, Museos, Noticia destacada | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

SorollaEl gran éxito de público de la exposición, visitada ya por 250.000 personas, y la generosidad de las instituciones y particulares propietarios de las obras que la conforman han propiciado la iniciativa de prorrogar su calendario de apertura una semana más, hasta el 13 de septiembre. El Museo ha adoptado esta decisión de común acuerdo con Bancaja, en su calidad tanto de entidad patrocinadora de la exposición, como de ‘prestadora’ de una de las grandes obras maestras presentes en la misma, Triste herencia, además de promotora de la exhibición en España de los catorce monumentales paneles de la Hispanic Society of America, Visiones de España, que culminarán su itinerancia en Valencia inmediatamente después de su paso por el Prado.

Ajustando al máximo los plazos de tiempo necesarios para el traslado y montaje de las obras de la Hispanic en Valencia, el Prado y Bancaja han querido ofrecer al público la posibilidad de poder disfrutar una semana más de esta excepcional antológica con la que el Museo ha visto cumplido su objetivo de presentar el recorrido más ambicioso trazado nunca sobre lo mejor de la producción de Joaquín Sorolla. La iniciativa de prorrogar el calendario de la exposición hasta el 13 de septiembre se suma a la adoptada anteriormente, con el apoyo de Turismo Madrid, respecto a la ampliación de su horario de apertura de martes a sábado, hasta las 10h. de la noche, durante los meses de julio y agosto.

La exposición incluye todas sus obras maestras y aquellas que más fama le dieron, como La vuelta de la pesca (1894), Cosiendo la vela (1896), ¡Triste herencia! (1899), Sol de la tarde (1903), obra que se exhibe por primera vez a España con motivo de esta exposición desde que fuera vendida a Nueva York por el propio artista, El fotógrafo Christian Franzen (1903), Desnudo de Mujer (1902), El bote blanco. Jávea (1905), El baño del caballo (1909), Paseo a la orilla del mar (1909) o La bata rosa (1916), entre otras. Además, la muestra cuenta también con los excepcionales ejemplos de la producción del artista que se conservan en el propio Museo del Prado, como los emblemáticos ¡Aún dicen que el pescado es caro! (1894) y Chicos en la playa (1909).

Además de todas las obras citadas, es importante recordar también la presencia del deslumbrante conjunto de los catorce monumentales paneles de lasVisiones de España pintados por Sorolla para la Hispanic Society of America de Nueva York, desde donde han viajado por vez primera en su historia gracias al acuerdo de Bancaja con la Hispanic para su exhibición en España.

Se trata de una exposición clásica, al modo de las exposiciones del Prado dedicadas a los grandes maestros (Ribera, Murillo, Velázquez, etc.), pero con la que el Prado, según José Luis Diez, conservador del museo, “Pretende saldar una deuda histórica que tenía con Sorolla para situarle en el lugar que le corresponde, ya que no hay otro pintor del XIX español que pueda ocupar las salas de exposiciones de la institución con tanta calidad como Sorolla”. De este modo, y bajo el impulso personal de Zugaza, el siglo XIX  esta recobrando la importancia que parecía haber perdido años atrás, siendo un punto fundamental de las salas y  de la programación del Museo. Además el Prado ha hecho un gran esfuerzo con intervenciones de restauración muy complicadas en más de 20 cuadros de la muestra, logrando devolverlos a su estado original y atendiendo a la importancia decisiva que tienen los marcos en las obras, ha reproducido los originales escogidos por el propio Sorolla para cada uno de sus cuadros.

El recorrido de la exposición, fundamentalmente cronológico, se estructura en varios ámbitos que ponen de relieve la importancia que adquirieron las distintas temáticas en cada periodo de la carrera del artista. De esta manera en la primera sala podremos apreciar las obras de la primera etapa de Sorolla entre las que destaca su gran cuadro de corte historicista “El Palleter, declarando la guerra a Napoleón” realizado en 1884 y con el que ganó su pensionado en Roma, cuadros más preciosistas como “Bacante en reposo” o sus grandes obras de realismo social, “Trata de blancas” o “Aun dicen que el pescado es caro” en la que plasma lo más oscuro de la España del momento.

Tras estas primeras obras, encontramos ya uno de sus cuadros emblemáticos “La vuelta de la pesca”, el cual, supuso su irrupción en el panorama internacional o “Cosiendo la vela” que confirmó su éxito tanto de crítica como de mercado y en el cual los efectos de la luz comienzan a centrar su interés para irse convirtiendo en la divisa más representativa de su arte. Y es debido a este éxito por lo que Sorolla retoma las escenas de costumbres y los retratos, ya que era lo que le demandaba el mercado, creando obras como el famoso retrato de “Benito Pérez Galdos” que podemos admirar junto a cuadros de costumbres como “Pescadores valencianos”.

La muestra continúa con obras tan representativas como “Triste Herencia” con la que ganó el Gran Prix de la Exposición Universal de 1900 consolidándose así como uno de nuestros artistas con más renombre internacional y en el que su dominio de la luz, gracias a pinceladas más abiertas y enérgicas, queda claramente plasmado.

A partir de este momento, su enorme éxito internacional le dio aún más libertad creativa desarrollando nuevos prototipos en géneros como el retrato, que resuelve de formas muy originales, realizando retratos intimistas como el de su obra “Madre”, en la que el dominio de la luz y de los blancos es impresionante o integrando a los retratados en paisajes, cuyo ejemplo lo vemos en los numerosos retratos a miembros de su familia. Es en este momento cuando la influencia de Velázquez se hace aun más presente en la obra del autor utilizando recursos del gran maestro como vemos en su “Retrato del fotógrafo Christian Franzen” en el que, el retratado enfoca al espectador con una cámara fotográfica plasmando el “presente ausente” tan típico de Velázquez.

Obviamente, no podía faltar una extensa representación de sus cuadros mediterráneos, como “Sol de tarde”, una de sus obras maestras, que supone el punto culminante de su carrera o los realizados a partir de 1909 en la playa de la Malvarrosa, iconos de su obra, como “El baño del Caballo” o “Paseo a la orilla” con los que una vez mas logró el reconocimiento de la crítica y el éxito en el mercado del arte.

Por último, la exposición nos muestra los inmensos paneles de “Visiones de España” realizados para la biblioteca de la Hispanic Society de New York, entre 1911 y 1919 y en los que Sorolla plasma su visión neorromántica de España atendiendo a los aspectos más intemporales y la pervivencia de las costumbres en nuestro país. El recorrido acaba con una pequeña sala reservada a los paisajes realizados por el genial pintor.

El Prado ha conseguido con esta muestra presentar, con sentido de síntesis y calidad, al Sorolla más completo y además realizará un programa de actividades especiales  con conferencias, conciertos, tertulias y cursos con los que nos podremos hacer una idea concreta de la importancia de Sorolla en la pintura española e internacional del siglo XIX. Solo con una exposición de esta envergadura se podría explicar la obra de un autor tan prolífico como Sorolla y mostrarle como el último gran maestro de las colecciones del Prado.

Por último hemos de señalar que para facilitar que todos podamos disfrutar de esta magnífica exposición, sin sufrir colas interminables, el Museo del Prado ha puesto en marcha un régimen especial de acceso a la exposición con el que el público se beneficiará de descuentos si se adquieren las entradas en el servicio de venta anticipada y además todas ellas llevarán una hora determinada de acceso con el fin de evitar colas y aglomeraciones. Es sin duda una ocasión excepcional e irrepetible para disfrutar de la brillante obra de Joaquín Sorolla y conocer  en profundidad a uno de los personajes culturales más excepcionales del siglo XIX en nuestro país.

Esta exposición se une a la que se muestra al mismo tiempo en el Museo Sorolla, ubicado en la antigua casa del pintor, en la que el Ministerio de Cultura ha programado un completo programa de actividades, además de poder contemplar, entre otros, los bocetos que sirvieron de base para la realización de muchos de los cuadros que pueden visitarse en el Prado. (más información sobre Garantía del Estado…)

Horario de apertura de martes a sábado, hasta las 10h. de la noche
Venta anticipada de entradas y más información en www.museodelprado.es

REPORTAJE: LAS FIRMAS DE SOROLLA…

Si el artículo te ha interesado, contempla la posibilidad de suscribirte. Es gratis.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

publicidad  publicidad  

Comenta esta noticia

Su comentario quedará publicado en esta página. Si desea borrarlo, editarlo o conocer qué datos nos ha facilitado, póngase en contacto con nosotros. Encuentre más información en nuestra política de privacidad.


publicidad  publicidad