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Un estadounidense paga 1,9 millones de euros por “Niña entrando en el baño” de Sorolla

03 junio, 2009 | Por | Categoría: Mercado del Arte | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

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La subasta de pintura Europea del  SIGLO XIX supera los 9,6 millones euros
El cuadro “Niña entrando en el baño” de Sorolla alcanzó los 1,9 millones de euros

La estrella de la venta ha sido “Niña entrando en el baño”, un óleo de Sorolla que aparecía en el mercado por primera vez hace unos meses y que se ha adjudicado en 1,9 millones de euros a un coleccionista estadounidense

Niña entrando en el baño, una de las obras más excepcionales de Joaquín Sorolla, ha sido el lote más destacado de la venta de Pintura Europea del S. XIX celebrada en la sala de Sotheby’s Londres al adjudicarse por 1,9 millones de euros (£1,7 millones) (estimación 1,9–2,8 millones€) a un coleccionista privado estadounidense. El conjunto de la venta, que abarca pintura Alemana, Austriaca, Centroeuropea, Orientalista, Española y Escandinava, ascendió a  9.688.559 euros (£8.382.550), lo que representa un 89% del valor de la subasta.

Tras esta obra  se vendió por 486.881 euros el óleo “Le Combat” de Eugène Delacroix cuya puja procedía también de Estados Unidos; Muy cerca de este remate quedaron dos óleos de Albin Egger-Lienz, “Die Lebensalter” (The Ages of Life), y de Leo Putz, Hinter den Kulissen (Behind the Scenes) que alcanzaron los 417.533 euros.

La pintura de Max Liebermann, Zwei Reiter am Strand Nach Links (Two Riders on a Beach) se remató en 334.315 euros. Por debajo de los 300.000 euros quedaron los oleos de Carl Spitzweg, “Die Plauderstunde” (A Good Gossip) que se adjudicó en 251.098 euros; Jacob Schikaneder, “Prague at Dusk” se vendió en 237.228 euros.

Entre los lotes mejor pagados también estaba el español Santiago Rusiñol con la obra Cipreses Dorados (Huerta del Duque de Gor) (Golden Cypresses – The Orchard of the Duke of Gor) por la que un coleccionista pagó 209,489 euros.

También destacó la obra de Helene Schjerfbeck, Rosor; “Zigenarkvinna / Ruusuja; Mustalaisnainen” (Roses) adjudicándose en 174,815 euros; Y Max Liebermann, “Bauer mit Kuh” (Farmer and Cow) consiguió un remate de 167.880 euros. Con el mismo precio se adjudicó la obra de Théodore Chassériau, “Tete de Jeune Algerienne Juive”. Y “El tiovivo” (The Carousel) de José Maria Sert.

El óleo de “Niña entrando en el baño” de Sorolla se ofreció con una estimación de 1,9 /2,8 millones de euros, en la subasta de” Pintura Europea del siglo XIX”. Esta casa de subastas vendió en el año 2003 uno de los cuadros más caros de Sorolla  “La hora del baño” que se adjudicó en 5.323.990 euros (£3.701.600).

“Niña entrando en el baño” nunca había sido expuesta anteriormente.  Sorolla entregó una fotografía de la obra firmada a su primer propietario, el marchante Justo Bou, quien vendería la obra a María Bauzá, viuda de Rodríguez, bibliófila y gran coleccionista de arte, de quien lo adquirió el padre del propietario actual.

Sorolla pinta “Niña entrando en el baño” en 1915, durante un verano de merecido descanso de la serie de lienzos monumentales Visión de España(1911-19), encomendada por Archer M Huntington para la Hispanic Society of América de Nueva York, que mantuvo al artista en viaje constante por España. A lo largo de los años que le ocupa este proyecto, como señala la experta internacional en Sorolla Blanca Pons-Sorolla, el artista pintará contadas obras, “No son muchas, pero son de gran calidad”.

Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista, explica cómo el artista “no podía sobrevivir sin la pintura. Sorolla mismo dijo ‘Pinto porque me encanta pintar. Para mí es un enorme placer.’” A sus 52 años, Sorolla gozaba de un gran reconocimiento y demanda internacional. Este lienzo es obra de un artista seguro de sí mismo, con un profundo conocimiento de sus capacidades y una gran confianza en su técnica y paleta cromática. Sorolla descansa así de una temática impuesta y de una escenografía de gran complejidad para recrear una escena en un lugar que le inspiraría repetidamente a lo largo de su carrera, una composición realizada con una gran libertad, protagonizada por quien parece ser, según Pons-Sorolla, su propia hija Elena. Se trata, en resumen, de un escenario perfecto para la plasmación de los efectos de la luz sobre la arena y el mar, y para la utilización de un punto de vista muy cercano, que le permitirá incluso eliminar el horizonte para centrarse en la playa y los niños en movimiento. Existe un elemento de espontaneidad fotográfica, una técnica que sin duda aprendería con su mentor Antonio García Peris, quien proporcionaría al artista su primer entrenamiento artístico.

Adrian Biddell, director del departamento de pintura europea del s. XIX  de Sotheby´s, comenta, “Logramos reunir obra excepcional para esta venta, con los nombres más ilustres en cada uno de los mercados europeos y principalmente de colecciones privadas. Hoy hemos visto como el deseo por obras de arte excepcionales sigue tan fuerte como siempre. La competición para obras en todos los rangos ha resultado en una venta por lote del 75%, uno de los porcentajes más altos en los últimos años. El interés internacional, tanto en la sala como por teléfono, y de coleccionistas privados y galeristas, ha sido el motor de esta venta. Esto demuestra que nuestra estrategia de encontrar las obras localmente y venderlas en el mercado internacional es la más acertada para obras de esta calidad”

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Un comentario a “Un estadounidense paga 1,9 millones de euros por “Niña entrando en el baño” de Sorolla”

  1. Javier Swift dice:

    Lo siento, pero no estoy de acuerdo con la venta de obras de arte. Las obras de arte pertenecen al estado, siempre que el estado sea uno de corte democrático y puedan ser vistas, libremente, por todos los que deseen verlas. La propiedad de obras de arte en manos de adinerados hombres de negocios es asunto que me repatea. No creo que Sorolla lo pintase para ese multimillonario del Norte de América ni creo que quisiese jamás que una de sus obras, cualquiera de sus obras, cayese en manos privadas. Pero han hecho del arte lo mismo que se ha hecho en otros ámbitos culturales, un libre-mercadeo sucio y obsceno que sólo beneficia a los más ricos.

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