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El Museo Reina Sofía muestra el surrelalismo en Egipto con Art et Liberté

14 Febrero, 2017 | Por | Categoría: Centro de Arte, Exposiciones, Museos, Noticia destacada | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

El Museo Reina Sofía presenta la exposición Art et Liberté. Ruptura, guerra y surrealismo en Egipto (1938-1948). Comisariada por Till Fellrath y Sam Bardaouil, es la primera presentación conjunta de la actividad creativa de este colectivo de escritores y artistas surrealistas radicados en El Cairo y fundado el 22 de diciembre de 1938. La muestra reúne alrededor de 100 obras pictóricas y material fotográfico y documental, todo ello expuesto casi en su totalidad, por primera vez en España. La exposición arroja nueva luz sobre el concepto de la modernidad egipcia a través de un exhaustivo recorrido por las contribuciones artísticas de Art et Liberté y su interpretación del surrealismo.

Inspirado en el Guernica de Picasso

Orígenes del grupo Art el Liberté

A finales de la década de los 30, cuando surgió Art et Liberté en el panorama artístico de El Cairo, estaba firmemente arraigada una cultura de prácticas expositivas respaldada por el Estado. Buen ejemplo de ello era el Salon du Caire organizado anualmente por la conservadora Société des amis de l’art. En esas exposiciones se imponía la clasificación de los artistas según un criterio de nacionalidad. Art et Liberté rechazó a través de sus exposiciones y escritos la fusión del arte con el sentimiento nacional y el concepto del arte por el arte. Algunos de sus textos más polémicos fueron contra los artistas pertenecientes a este último campo, que ocupaban una posición preeminente en un canon local que ellos aspiraban a reorganizar o eliminar por completo. El grupo inició su andadura con la publicación de su manifiesto Vive l’art dégénére (Viva el arte degenerado), que ofrecía a una inquieta generación de jóvenes artistas, intelectuales y activistas políticos una plataforma heterogénea para la reforma cultural y política.

En los albores de la Segunda Guerra Mundial y durante el régimen colonial del imperio británico en Egipto, Art et Liberté se involucró en la lucha mundial contra el fascismo, el nacionalismo y el colonialismo. Cuestionaban esa tendencia academicista y nacionalista del arte burgués predominante en El Cairo en ese momento, al tiempo que desarrollaron intercambios artísticos con los movimientos surrealistas de otros focos artísticos como París, Bruselas, México etc., y desempeñaron un papel activo en el marco de una red internacional de escritores y artistas. A través de su propia definición del surrealismo, aspiraban a alcanzar un lenguaje literario y pictórico contemporáneo, comprometido en el ámbito internacional y a la vez arraigado en las preocupaciones artísticas y políticas del país.

La relación del grupo con la realidad española del momento se produjo a varios niveles, manifestándose en particular a través del compromiso del colectivo frente a la expansión del fascismo. La elección de los surrealistas egipcios, encabezados por Georges Henein, de la imagen del Guernica para ilustrar su manifiesto, y su condena en diferentes publicaciones al alzamiento franquista, fueron ejemplos de esta implicación.

Georges Henein

El poeta surrealista Georges Henein desempeñó un papel central en la fundación de Art et Liberté. Nacido en El Cairo en 1914, hijo de padre diplomático egipcio y de madre egipcio-italiana, pasó sus años de juventud entre Egipto, Italia, España (su
padre fue destinado en Madrid como embajador entre 1924 y 1926) y Francia. Introdujo las ideas surrealistas en Egipto a través de diversas publicaciones en 1934, incluso antes de conocer a Breton en París dos años más tarde. El 4 de febrero de 1937 pronunció en El Cairo su célebre conferencia titulada Bilan du Mouvement Surréaliste, que supuso la inauguración cuasi oficial del movimiento surrealista en Egipto antes de la publicación del manifiesto definitivo del que fue artífice principal. Asimismo, participó activamente en la organización de cinco exposiciones fundamentales del grupo entre los años 1940 y 1945, así como en la fundación de dos editoriales.

En 1947, Breton le asignó la Secretaría de CAUSE, una coalición internacional de surrealistas de posguerra, pero su adscripción al círculo surrealista bretoniano llegó a su fin en 1948, a raíz de la divergencia de planteamientos, cada vez más acusada. Esta ruptura, junto con los crecientes desafíos políticos locales, llevó en última instancia a la disolución de Art et Liberté. Los años que pasó en nuestro país dejaron huella en Henein. Entre 1936 y 1940 escribió una serie de poemas en los que denunciaba el ascenso al poder de Franco, y como se ha comentado previamente, en diciembre de 1938 decidió ilustrar el manifiesto “Viva el arte degenerado” con la imagen del Guernica de Picasso.

La exposición

El sentido de la libertad de Art et Liberté se intensificó por el auge de las ideologías fascistas que, más allá de su influencia en Europa, emergían con gran pujanza en Egipto desde principios de la década de los 30. Aunque la línea del frente no pasaba por El Cairo, Egipto estaba en guerra de facto por depender del régimen colonial británico. Una profunda preocupación por la guerra, por la angustia que suscitaba y la destrucción que causó, constituye el leitmotiv de todo el espectro de la producción artística y literaria del grupo. Las representaciones surrealistas de campos de batalla y las imágenes de destrucción están representadas en la sección “La voz de los cañones”, en la que las obras capturan el estado de ansiedad alimentado por la guerra. Varios miembros de Art et Liberté que sufrieron pérdidas personales y el desplazamiento reflejan sus experiencias a través de símbolos de muerte e iconografías del Apocalipsis.

Inji Efflatoun fue alumna del artista y director de cine Kamel El-Telmisany, uno de los cofundadores de Art et Liberté. Su pintura Niña y monstruo (1942) deriva de un texto de Georges Henein escrito en 1939 titulado À contre-cloison. Efflatoun pinta la pareja de la que habla Henein como dos cabezas desunidas en un charco de llamas y sangre envuelto por un cielo ardiente. Amy Nimr, artista sirio-libanesa nacida en Egipto, se graduó en la Slade School of Art de Londres en 1929 y formó parte del círculo de Henry Miller en la Villa Seurat de París. Tras regresar a El Cairo en la década de los 30, perdió a su hijo pequeño cuando le estalló en las manos una bomba camuflada en la arena con aspecto de objeto negro plateado, lo que supuso que sus obras surrealistas se volvieran más oscuras, como se puede ver en Esqueleto bajo el agua (1943). Otro de los artistas representados es Samir Rafi’, que realizó la serie Desnudos (1942-1945) en la que ofrece una visión surrealista del bombardeo de Alejandría (1941 y 1943) y las batallas de El Alamein (1942).

En los años 40, El Cairo era una ciudad marcada por las extremas desigualdades económicas, y donde la riqueza se concentraba
principalmente en manos de un pequeño grupo de terratenientes y magnates empresariales, mientras que los jornaleros en el campo y los obreros en la ciudad sufrían una extrema pobreza.

Esta circunstancia fue plasmada por los integrantes del colectivo Art et Liberté a través de la pintura de figuras humanas deformadas o distorsionadas, en contraposición a los estilos más conservadores que retrababan los cuerpos de los más desfavorecidos de una manera bella e idealizada. En sus pinturas, que iban de lo minúsculo a lo monumental, los artistas retrataron el cuerpo angustiado en escenarios violentos. Estas obras tuvieron un gran impacto debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial y la consiguiente circulación, cada vez mayor, de imágenes de soldados mutilados, escenas de batallas y de destrucción.

Este apartado lleva por título “Cuerpos fragmentados” y encontramos obras de Antoine Malliarakis, (conocido como Mayo), un artista egipcio de ascendencia greco-francesa, que pasó los años 20 en París. En 1926 se unió al grupo surrealista de París y entabló amistad con Man Ray e Yves Tanguy, y con el poeta Robert Desnos. La monumental pintura de Mayo Bastonazos (1937) es un ejemplo de las manifestaciones que habitualmente llevaban a cabo los sindicatos de trabajadores y estudiantes en las calles de El Cairo, y la represión con que varias veces eran reprimidas por la policía. También
encontramos obras de Ramses Younane o Hassan El-Telmisani, entre otros.

Varios mecenas y artistas del colectivo fueron mujeres influyentes como Amy Nimr, Marie Cavadia y Lee Miller. En los salones que organizaban en sus casas, ponían en contacto a los artistas del grupo con otras figuras surrealistas de ámbito nacional e
internacional. El papel activo que desempeñaron esas mujeres pioneras en la conformación del grupo contribuyó al marcado enfoque feminista que se manifestaba en muchas de sus publicaciones, como al-Tatawwur (Evolución) y Don Quichotte.

En las artes visuales, esta preocupación se manifestó en una vertiente específica durante los años de la guerra, ya que debido a la pobreza extrema y a la llegada masiva de soldados, muchas mujeres se vieron obligadas a prostituirse. La imagen de estas mujeres explotadas fue uno de los temas recurrentes en la pintura de varios miembros del grupo, en los que el cuerpo femenino se representa roto y deformado. A diferencia de algunas prácticas surrealistas en las que la mirada masculina dominante retrataba el cuerpo femenino como objeto sexual, en Art et Liberté se criticó la erotización de las mujeres. “La mujer de la ciudad” es el nombre de este apartado, en el que encontramos obras de artistas como Mahmoud Saïd, Amy Nimr, Kamel El-Telmisany o Fouad Kamel, entre otros.

Los miembros del colectivo creían que el surrealismo era esencialmente un llamamiento a la revolución social y moral, además de un movimiento artístico. En 1938, Ramses Younane, destacado teórico y pintor del colectivo, describió el surrealismo como un movimiento en crisis, al que dividía en dos grupos. El primero, ejemplificado en Dalí y Magritte, se caracterizaba por un enfoque excesivamente premeditado, que no dejaba espacio a la imaginación incontrolada. El segundo, que consistía en la escritura y el dibujo automáticos, se consideraba demasiado autocomplaciente y en absoluto destinado a reforzar el poder colectivo. Younane detectó la necesidad de un nuevo tipo de surrealismo, que denominó “Realismo subjetivo”, por el cual los artistas incorporaban deliberadamente símbolos reconocibles en las obras impulsadas inicialmente por el subconsciente. Ejemplos de este estilo son los trabajos de Mayo o de Abdel Hadi El–Gazzar.

Uno de los rasgos definitorios de Art et Liberté es la estrecha correlación entre la palabra escrita y la imagen pictórica. Varios textos de Georges Henein, por ejemplo, evocan obras de algunos pintores del grupo, como Kamel El-Telmisany, Amy Nimr y Mayo. De manera similar, los relatos breves de Albert Cossery inspiraron temas inquietantes a varios pintores, como Fouad Kamel, Abdel Hadi El-Gazzar y Robert Medley. Entre 1939 y 1940 el grupo produjo tres revistas innovadoras: Don Quichotte, en francés, al-Tatawwur, en árabe, y el boletín bilingüe Art et Liberté. A comienzos de los años 1940 y hasta mediados de la década de 1950 dirigieron dos editoriales: Les Éditions Masses y La Part du Sable. a través de las cuales se divulgaba la obra de autores principalmente francófonos como Albert Cossery, Edmond Jabès, Mounir Hafez, Yves Bonnefoy, Jean Grenier, Philippe Soupault, Gherasim Luca y Arthur Lundkvist.

Desde mediados de la década de 1930 muchos fotógrafos de Art et Liberté, como Ida Kar, Hassia, Ramzi Zolqomah, Khorchid y Van Leo hicieron uso de varias técnicas, entre ellas la solarización y el fotomontaje, que se habían convertido en un recurso esencial de la fotografía surrealista. Los fotógrafos del colectivo crearon imágenes absurdas en las que exploraban la deconstrucción de la forma humana y la alienación de lo familiar en diversos tipos de entorno surrealista. A semejanza de otros fotógrafos surrealistas, que empleaban máscaras y objetos primitivos para criticar la visión del mundo colonial, los miembros de Art et Liberté empleaban composiciones en ocasiones incoherentes para criticar la explotación nacionalista. En este apartado, llamado “Fotografía surrealista”, encontramos trabajos de la fotógrafa estadounidense Lee Miller, artista que desempeñó un importante papel en la introducción del surrealismo en la escena artística de El Cairo. Lee Miller tomó parte activa en la introducción de ideas surrealistas entre sus amistades mediante la difusión de una amplia gama de literatura y reseñas de exposiciones surrealistas que le proporcionó Roland Penrose. En estos años celebró habitualmente sesiones surrealistas en su casa en la que participaron varios miembros de Art et Liberté. Algunas de sus fotografías emblemáticas como Retrato del espacio (1937) y El nativo (1939) se tomaron durante los viajes que realizó al desierto occidental egipcio con Georges Henein y Amy Nimr.

Otros artistas representados son Étienne Sved, la fotógrafa rusa Ida Kar, el pintor surrealista Angelo de Riz o el egipcio Levon Alexander Boyadjian, (conocido como Van Leo). En 1946, varios integrantes de Art et Liberté cofundaron el “Grupo de Arte Contemporáneo”, que permaneció activo hasta mediados de la década de los 50.

Algunos de ellos, como Abdel Hadi El-Gazzar, Hamed Nada y Samir Rafi’, llegarían a formar parte de los artistas modernos más influyentes de Egipto. El Grupo de Arte Contemporáneo no se identificaba como surrealista, divergía del movimiento en el sentido de que desarrollaba lo que entendía como un arte egipcio auténtico. Sus integrantes utilizaban una lengua propia que consistía en una iconografía simbólica inspirada en el arte y la artesanía populares. Desde finales de la década de los 40 hasta comienzos de los años 60, la cuestión de cómo producir un arte auténticamente egipcio pasó a constituir el principal núcleo de interés para los artistas e intelectuales.

El Grupo de Arte Contemporáneo logró ser percibido por el público como un movimiento que inventó el primer arte verdaderamente egipcio. Sin embargo, los artistas de Art et Liberté, disuelto en 1948, consideraban que este grupo era portavoz de una nueva forma de nacionalismo.

Art et Liberté. Ruptura, guerra y surrealismo en Egipto (1938-1948)
FECHAS: 14 de febrero de 2017 – 28 de mayo de 2017
LUGAR: Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, 4º planta
ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
COMISARIOS: Till Fellrath y Sam Bardaouil
COORDINACIÓN: Natalia Jiménez
ITINERARIO: Centro George Pompidou, París (19 de octubre de 2016 – 16 de enero de 2017) Museo Reina Sofía (14 de febrero al 28 de mayo de 2017) The Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, (15 de Julio al 15 de octubre de 2017). Tate de Liverpool (17 de noviembre de 2017 al 18 de marzo de 2018)

ACTIVIDADES RELACIONADAS: Encuentro con el comisario Sam Bardaouil, en una conferencia titulada Hacia una nueva definición artística e histórica del surrealismo.
Miércoles 15 febrero, 2017 – 19:00 h / Edificio Nouvel, Auditorio
200. Entrada libre hasta completar aforo

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