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El colegio “Estudio”: una aventura pedagógica en la España de la posguerra

13 Septiembre, 2009 | Por | Categoría: Exposiciones, Fundaciones | Imprime esta noticia Imprime esta noticia

SECC. Archivo Histórico Fundación EstudioFundado hace setenta años por tres mujeres de la generación del 27 que se formaron como maestras en el Instituto-Escuela, Jimena Menéndez Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, el Colego “Estudio” salvaguardó y transmitió los valores educativos promovidos por la Institución Libre de Enseñanza a través del paréntesis de la guerra civil y la dictadura. Gracias a su labor estos principios pedagógicos se consolidaron y fueron adoptados como modelos de referencia para las reformas educativas de la Transición.

En plena dictadura “Estudio” enseñó a los alumnos a vivir y a comportarse en un régimen democrático que impregnaba todos los aspectos de la vida escolar.

El fin último de “Estudio” es la educación física, intelectual, moral, social y estética de sus alumnos a través de una educación abierta que rechaza el uso de los libros de texto y fomenta la redacción e interpretación propia de las explicaciones del profesor, la lectura y el contacto con la Naturaleza.

Tras la muerte de Jimena Menéndez Pidal, en 1990, Carmen García del Diestro y Ángeles Gasset, constituyen la Fundación Estudio para salvaguardar la independencia y continuidad del Colegio.

La exposición, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la Fundación Estudio, reúne en la Residencia de Estudiantes, hasta el próximo 8 de noviembre, más de un centenar de piezas de gran valor histórico y documental

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), bajo la coordinación del Ministerio de Cultura, la Fundación Estudio han organizado la exposición El colegio “Estudio”: una aventura pedagógica en la España de la posguerra con el objetivo de recordar, setenta años después de su fundación, la labor de esta institución creada por Jimena Menéndez-Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro con la España franquista como paisaje y que representó una de las pocas alternativas reales frente al modelo autoritario de enseñanza. La muestra analiza la importancia que tuvo este Colegio como hilo conductor de los valores educativos promovidos por la Institución Libre de Enseñanza a través del paréntesis de la guerra y de la dictadura. Gracias a “Estudio” estos principios pedagógicos se consolidaron y fueron adoptados como modelos de referencia determinantes para las reformas educativas realizadas a lo largo de la Transición.
El Estado franquista que surgió de la derrota de la II República en la guerra civil truncó toda la sólida trayectoria pedagógica liberal que en España se había ido consolidando con gran esfuerzo desde 1876 y que había contribuido a impulsar al país hasta alcanzar la Edad de Plata. Desaparecieron la Institución Libre de Enseñanza, la Junta para Ampliación de Estudios – creada por el Ministerio de Instrucción Pública, en 1907 e inspirada por el ideario institucionista – y los centros que ésta había creado: el Centro de Estudios Históricos, la Residencia de Estudiantes, el Instituto-Escuela… El nuevo estado incautó el patrimonio de todas estas instituciones, persiguió sus ideas y realizaciones y a los científicos, intelectuales y profesores que las habían creado y dado vida. Muchos de ellos optaron por el exilio. Otros se vieron sometidos al exilio interior:
perdieron sus cátedras y puestos de trabajo, sufrieron procesos de depuración y se vieron condenados al silencio.
En 1940 un grupo de antiguos profesores del Instituto-Escuela, dirigidos por Jimena Menéndez Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, fundaron el Colegio “Estudio” en las adversas condiciones de la posguerra. Estaban decididos a defender contra viento y marea los ideales, principios pedagógicos, métodos y técnicas del Instituto-Escuela, mientras se implantaba la escuela nacional católica. En ello participaron destacados profesores: María Goyri, Miguel Catalán, Fernanda Troyano de los Ríos, María Elena Gómez Moreno, Enrique Lafuente Ferrari, Andrés León Maroto… Lo hicieron con el apoyo de familias de intelectuales y profesionales liberales que vivían el exilio interior y en contacto con familias del exilio en América. Así “Estudio” transmitió en sus aulas parte de aquella cultura que España perdió con la diáspora republicana.
Para la Institución Libre de Enseñanza el objetivo último de su modelo alternativo de educación consistía en una renovación profunda del espíritu de los individuos –hombres y mujeres– y, en última instancia, de la sociedad de la que formaban parte, a través de una educación fundamentada en la libertad de la conciencia y en el conocimiento científico riguroso, al margen de ideologías y creencias, basada en el diálogo y la tolerancia. Una educación activa (en la que el alumno construye su propio conocimiento guiado por el profesor), e integral (pues concierne a todos los aspectos de su personalidad).
La muestra, cuya producción ejecutiva ha llevado a cabo la Residencia de Estudiantes, narra la historia del Colegio a través de más de un centenar de piezas de gran valor histórico y documental, que recrean la vida de sus fundadoras, su convergencia en el Instituto-Escuela, los antecedentes de la institución, las líneas vertebrales y la vigencia de su método pedagógico, su contexto histórico así como sus conexiones culturales con muchos intelectuales de la época, vinculados al colegio como maestros, alumnos o familiares de alumnos.
A lo largo de toda la exposición hay testimonios plásticos de las distintas corrientes artísticas del siglo que acaba de terminar desde el novecentismo -con el Busto de Jimena Menéndez-Pidal (1928), de Juan Antonio- a las distintas vanguardias -con obras de Ángel Ferrant (La escolar, 1925), Fernando Zóbel (Sin título, 1963), Gustavo Torner (La cuerda que ata el verde que separa el oro, 1965), Gerardo Rueda (Collage azul y rosa 1967), Manuel Fernández Mompó (Círculo de color, 1963) y José Guerrero (Sin título, 1977)- pasando por el arte comprometido de la guerra civil –con la Cartilla escolar antifascista diseñada por Mauricio Amster (1937)- o las creaciones de la posguerra –con la Sede de “Estudio” en la calle General Mola, 96 1952, de Fernando Higueras- entre otras.
Las piezas han sido cedidas para la ocasión por el Archivo Histórico Fundación Estudio así como por los archivos de la Fundación Menéndez Pidal, la Residencia de Estudiantes, el Instituto Internacional, la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Administración, la Fundación José Ortega y Gasset y la Fundación Fernando Higueras.

SALA I
En esta sala se muestran las biografías de las tres fundadoras de “Estudio” desde su nacimiento hasta el final de la guerra civil. Se destaca su confluencia en el Instituto-Escuela, verdadero precedente de “Estudio”, y su separación durante la contienda.
Las fundadoras

Jimena Menéndez-Pidal (1901-1990), Ángeles Gasset (1907-2003) y Carmen García del Diestro (1908-2001) fueron mujeres coetáneas de la generación del 27, que se formaron como maestras en el Instituto-Escuela, verdadero laboratorio de pedagogía que incorporó las corrientes y experiencias educativas más avanzadas de Europa. Coincidieron en la Colina de los Chopos en los años treinta (en los diferentes edificios que el Instituto – Escuela ocupó en el entorno de la Residencia de Estudiantes, el lugar donde se celebra y puede visitarse la exposición), cuando el empeño de algunos gobiernos de la Segunda República dio un gran impulso a la educación, considerada camino esencial para la modernización de España. Fundaron “Estudio” en la difícil posguerra, frente al modelo autoritario de la nueva escuela nacional católica, y con la España franquista como paisaje.

La fundación del Colegio “Estudio” supuso la pervivencia de las acciones emprendidas por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas –cuya creación fue inspirada por la reforma educativa alentada desde el institucionismo– y de los centros que creó durante el primer tercio del siglo XX y, entre ellos, especialmente, del Instituto-Escuela (1918) y de la Residencia de Estudiantes, cuyo centenario se cumplirá en el año 2010.
La vinculación entre estos centros estuvo basada en esa reforma pedagógica de la que formaron parte así como en las personas que los dirigieron o que se formaron en ellos y que, a su vez, fueron parte de su profesorado. Es el caso de Ramón Menéndez Pidal, padre de Jimena, quien fue vocal de la Junta para Ampliación de Estudios, presidente del Comité Directivo de la Residencia de Estudiantes (1910), del Patronato del Instituto-Escuela (1928) y quien estuvo al frente del Centro de Estudios Históricos, creado en 1910 también por la Junta; o de su marido, Miguel Catalán, quien vivió en la Residencia de Estudiantes y fue miembro del Laboratorio de Investigaciones Físicas de la Junta -que luego se transformaría en el Instituto Nacional de Física y Química, en el que dirigió la sección de Espectroscopía- trabajó como investigador en Londres pensionado por la Junta, fue catedrático del Instituto-Escuela y, posteriormente, también profesor en el Colegio “Estudio”.

Jimena Menéndez-Pidal (1901-1990)
Hija de Ramón Menéndez Pidal, filólogo e historiador, y de María Goyri, filóloga e investigadora, se educó en la Escuela Fröebel y en la Institución Libre de Enseñanza. Fue alumna de Francisco Giner de los Ríos y de Manuel B. Cossío. Obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. Trabajó activamente en el Archivo del Romancero junto a su padre, realizando investigaciones en torno al Romance del Conde Niño. Fue profesora de Juegos en el Instituto-Escuela. Fruto de su matrimonio con el científico Miguel Catalán, tuvo un hijo, Diego Catalán. En 1933 fue nombrada directora de la Sección de Párvulos del Instituto-Escuela en el nuevo edificio de la Colina de los Chopos. Tras la desgarradura de la guerra civil impulsó el nacimiento de “Estudio” para defender el modelo pedagógico perseguido por el franquismo: una escuela que mantendría la neutralidad filosófica, política y religiosa y cuyo fin sería la formación integral del alumno. Fue directora de “Estudio” de 1940 a 1990.

Ángeles Gasset de las Morenas (1907-2003)
Se educó en una familia de periodistas y políticos liberales comprometida con la labor de regeneración cultural del país desde 1868. Eduardo Gasset y Artime, su abuelo, fue fundador de El Imparcial y formó parte de la primera Junta Directiva de la Institución Libre de Enseñanza. Su pensamiento pedagógico se forjó en el Instituto-Escuela, donde cursó el bachillerato (1918-1925) y fue profesora de Párvulos (1927-1936). Mantuvo estrecha relación con María de Maeztu, directora de la Sección Preparatoria del Instituto-Escuela, así como directora de la Residencia de Señoritas, grupo femenino de la Residencia de Estudiantes. Pasó parte de la guerra civil en París, en la casa de su primo, el filósofo José Ortega y Gasset. El influjo de todo este ambiente intelectual y pedagógico fue decisivo. En el verano de 1939 contribuyó a diseñar el proyecto de “Estudio”, del que fue directora hasta 1990, y se dedicó a la sección de Párvulos, donde introdujo la pedagogía del títere. Fue autora de guiones y libros que versaban sobre este tema. En Cuenca mantuvo una fructífera relación con Zóbel, Torner, Sempere y otros pintores abstractos.

Carmen García del Diestro (1908-2001)
Se educó en una familia de profesionales liberales de Santander vinculados al ambiente científico del París de principios de siglo a través del Instituto Pasteur. Formó su pensamiento pedagógico en el Instituto-Escuela, donde fue profesora de Primaria bajo la dirección de María de Maeztu y de María Goyri. En 1934 viajó a Alemania en calidad de pensionada de la Junta para Ampliación de Estudios, con cartas de presentación para visitar diversos centros escolares. Durante la guerra civil dirigió el centro escolar Lina Odena por encargo del Ministerio de Instrucción Pública de la Segunda República. En el verano de 1939 Jimena Menéndez-Pidal le propuso contribuir a la fundación de “Estudio”. Dedicó su vida a las tareas de directora de “Estudio”, a las clases de Lengua y Literatura y a la educación integral de la personalidad de los alumnos a través de múltiples actividades escolares: excursiones, Asociación de Alumnos, ateneos, exposiciones murales, periódicos escolares…

El Instituto-Escuela: semilla de Estudio
El Instituto-Escuela (1918), una de las realizaciones pedagógicas de mayor trascendencia del mundo liberal, fue un centro educativo creado por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (1907), organismo cuyas iniciativas estuvieron directamente inspiradas por la Institución Libre de Enseñanza (1876). En el seno de la JAE se crearon, entre otros centros, la Residencia de Estudiantes, el Centro de Estudios Históricos o el Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales (1910). El influjo pedagógico y científico de estas instituciones, dentro del contexto de reformas y acciones coordinadas emprendidas por la JAE, impregnó el panorama cultural de la España de la época y contribuyó decisivamente a que ésta alcanzase la que se ha llamado Edad de Plata de la cultura española.
El Instituto-Escuela fue uno de los escenarios que reunió a una generación de profesores, que merecen la consideración de la generación de maestros del 27, cuya tarea culminó con el impulso dado a la educación por algunos gobiernos de la II República.

En aquel mundo que bullía de pedagogía coincidieron y se formaron Jimena Menéndez- Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, en las Secciones de Párvulos y de Primaria, bajo la dirección pedagógica de María de Maeztu y de María Goyri. Se formaron en la pedagogía intuitiva de la Escuela Nueva, en los originales métodos y procedimientos del Instituto-Escuela.

La superviviencia de una pedagogía durante la guerra civil
La guerra civil fue una terrible desgarradura que hizo desaparecer bruscamente el Instituto-Escuela y truncó el impulso innovador que los pedagogos de la Institución llevaban adelante.

El 18 de julio de 1936 Jimena Menéndez Pidal y Miguel y Diego Catalán estaban en la casa familiar de San Rafael y en la confusión de los primeros días de lucha se refugiaron en Segovia donde pasaron el resto de la guerra. Jimena y Fernanda Troyano de los Ríos, educaron a sus hijos, y a los de un grupo de amigos, en una escuela sin aulas cuyos escenarios fueron la naturaleza y la ciudad. Allí nacieron las fichas y el Auto de Navidad del futuro colegio Estudio.
Carmen García del Diestro, por su parte, dirigió el centro escolar Lina Odena perteneciente a la Federación de Pioneros en Madrid, por encargo del Ministerio de Instrucción Pública.

Ángeles Gasset viajó a París, al frente de un grupo de niños republicanos refugiados, junto a Teresa García del Diestro. Una vez en París se alojó en casa de su tío José Ortega y Gasset. Desde allí volvió a Burgos, donde fue nombrada maestra en la escuela de Albaina.
Esperanza Salas, que había coincidido con ellas en la Colina de los Chopos, se trasladó a Valencia y ejerció como maestra en el Instituto-Escuela los tres años de guerra. Todas mantuvieron intacta su vocación de educar.

SALA II
La segunda sala expositiva muestra cómo fue la fundación de “Estudio” a partir de la idea de Jimena Menéndez-Pidal para conservar vivos los ideales pedagógicos que desaparecieron con el fin de la II República: crear una Escuela que mantenga la neutralidad filosófica, política y religiosa en las circunstancias adversas de posguerra.
Oquendo, 29. Los Párvulos

En el verano de 1939 reunió a un grupo de maestras que compartían su mismo afán: Ángeles Gasset, Carmen García del Diestro, Esperanza Salas y Fernanda Troyano. Todas ellas, que habían sido profesoras del Instituto-Escuela, defendían la recuperación de una pedagogía perseguida que propugnaba la coeducación, firmemente prohibida en el franquismo, a la vez que mantenía la neutralidad filosófica, política y religiosa que había preconizado la Institución Libre de Enseñanza. Así nació el Colegio ”Estudio”, en un chalet situado en el número 29 de la calle Oquendo que albergó a los párvulos desde 1940 hasta 1966.
Desde su fundación el colegio “Estudio” puso énfasis en la formación integral de los alumnos: la educación física, intelectual, social, moral y estética. Los profesores recuperaron los métodos y técnicas del Instituto-Escuela que conocían por haberse formado en ellos y los adaptaron a nuevas circunstancias.

SALA III
En esta sala se muestra la tarea realizada en los cursos de Bachillerato, la relación que tenía Estudio con otras instituciones y los principios de su pedagogía.
Miguel Ángel, 8. El Bachillerato

Los cursos de Bachillerato ocuparon, desde 1941 hasta 1950, un chalet de la madrileña calle de General Mola, y parte del edificio del Instituto Internacional de Boston en Miguel Ángel 8, entre 1950 y 1968, que había sido también la sede del Instituto-Escuela en sus orígenes y que mantuvo muy buenas relaciones con la Institución Libre de Enseñanza y con la Junta para Ampliación de Estudios en el pasado. La relación con esta institución educativa americana, impulsora de la educación de la mujer en España a lo largo del siglo XX, fue esencial para “Estudio” ya que terminó con su aislamiento y permitió establecer lazos de colaboración con otra isla pedagógica que actuaba al margen de las redes educativas oficiales. Se intercambiaron experiencias y profesores haciendo que “Estudio” alcanzará, durante los años cincuenta y sesenta, un esplendor pedagógico y una calidad educativa claramente diferentes de la enseñanza oficial o religiosa que imperaba en la España de la época. A través de ella, en plena autarquía política, se iniciaron contactos con centros educativos de Inglaterra y Estados Unidos, continuando los ideales de formación en el extranjero de alumnos y profesores de la clausurada y perseguida Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas interrumpidos desde 1939.

Los ideales educativos
El fin último de la pedagogía de “Estudio” es la formación integral de la personalidad del alumno, entendida como la concibió Francisco Giner de los Ríos. Persigue la educación física, intelectual, moral, social y estética con ideas, enfoques y procedimientos que proceden tanto de la tradición institucionista como de nuevas experiencias que con gran originalidad florecen en “Estudio” en los difíciles años de la posguerra.
La formación intelectual: fichas y cuadernos

“Estudio” rechaza el uso de los libros de texto. Los alumnos realizan resúmenes a partir de las explicaciones del profesor, lo que fomenta la interpretación propia y la redacción. Usan el sistema de fichas para copiar datos entregados por el profesor o buscados por ellos mismos y aprenden a organizar sistemáticamente su material de trabajo. Realizan cuadros, esquemas y preparan temas que exponen oralmente o por escrito.

Las excursiones
Se fomentan las excursiones, en las que se crea el mejor ambiente para que florezca el influjo pedagógico: la vida en contacto con la naturaleza, el estrecho acercamiento al arte y la historia, las lecturas literarias ante los paisajes y escenarios descritos, la íntima convivencia entre profesores y alumnos.
La formación social y moral: la Asociación de Alumnos
En 1950 se crea la Asociación de Alumnos. En plena dictadura “Estudio” enseña a los alumnos a vivir y a comportarse en un régimen democrático que impregna todos los aspectos de la vida escolar. Así se encauza la formación social y moral de los alumnos. La idea surge cuando Jimena Menéndez-Pidal, en 1948, conoce el funcionamiento de las asociaciones de estudiantes de centros escolares de Estados Unidos.

La educación física
La educación física florece cuando “Estudio” ocupa los locales del Instituto Internacional. Jimena-Menéndez Pidal había sido profesora de deportes en el Instituto-Escuela. Considera el deporte y los juegos colectivos esenciales para la formación del carácter.

SALA IV
La IV sala está dedicada a las tareas desarrolladas en el ámbito del teatro y del guiñol a lo largo de la existencia del Colegio, y se recuerda que las fundadoras de Estudio cuidaron con verdadero fervor la dramatización de los mejores textos de nuestra tradición literaria.
Teatro y Auto de Navidad

“Estudio” salvaguardó otro de los recursos pedagógicos más originales del Instituto-Escuela: el teatro. En 1940 se representa por vez primera el Auto de Navidad en el antiguo Auditórium del Instituto-Escuela. El Auto es una compilación de textos clásicos de la mejor literatura castellana hecha por Jimena Menéndez-Pidal para escenificar con música recopilada por Magdalena Rodríguez Mata. En 1943 se representa en el Teatro María Guerrero. En 1947, con el asesoramiento de Ramón Menéndez Pidal y María Goyri, que habían dedicado su vida a la creación del Archivo del Romancero, se escenifica la Historia del Romancero. Poco después, en 1950, se pone en escena Manto, tabique y balcones. A partir de este año, una vez instalado “Estudio”en el Instituto Internacional, se construye la escenografía definitiva del Auto de Navidad, inspirada en las miniaturas mozárabes de los Beatos y desde entonces se representa todas las Navidades.
Así se preservó la tradición que en la España de los años veinte y treinta había vinculado el teatro a la educación. En “Estudio” se mantuvo viva la tradición teatral de la Residencia de Estudiantes, las Misiones Pedagógicas y la Barraca

SALA V
La última sala se dedica a la actual sede de “Estudio” y a la creación de la Fundación Estudio.
Nuevos horizontes

A mediados de los años sesenta el Ministerio de Educación y Ciencia urge a “Estudio” para que termine con la coeducación que tiene lugar en el edificio de Miguel Ángel, 8, al tiempo que el Instituto Internacional necesita recuperar sus aulas. “Estudio” quiere aceptar las crecientes solicitudes de ingreso pero el colegio se ha quedado pequeño. Además, familias liberales vuelven del exilio y buscan ser acogidas en él.

Desde 1966 se produjo el crecimiento de “Estudio”, fruto del reconocimiento social de su proyecto. A mediados de los años sesenta el arquitecto Fernando Higueras antiguo alumno de “Estudio”, empezó la construcción de la nueva sede en a las afueras de Madrid, junto a El Pardo, siguiendo las instrucciones de Jimena Menéndez-Pidal quien concibió los espacios para cumplir por fin el sueño pedagógico de un emplazamiento en plena Naturaleza. En otoño de 1968 los alumnos empiezan el curso en la nueva sede de Valdemarín, lo que supuso abrir una etapa de consolidación, que fue paralela en años posteriores al proceso de renovación de la enseñanza en España en la Transición y en la Democracia.

Tras la muerte de Jimena Menéndez Pidal, en 1990, Carmen García del Diestro y Ángeles Gasset, preocupadas por la independencia y continuidad de “Estudio”, deciden constituir una Fundación, la Fundación Estudio, cuyo cometido se refleja en su Carta Fundacional: (…)Es nuestra voluntad que la FUNDACIÓN ESTUDIO se convierta en un foro al que se incorporen distintas voces, que la enriquezcan y apoyen, para hacer posible que este proyecto pedagógico iniciado hace más de medio siglo, no sólo perdure, sino que siga vivo, adelantándose a las necesidades educativas de la sociedad. Estas necesidades en el momento presente son, por fortuna, muy diferentes de las de 1940, y consideramos que uno de los cometidos de la FUNDACIÓN ESTUDIO debe ser conectar y colaborar con la Enseñanza en cualquiera de sus ámbitos o niveles, para apoyarla en los campos que se considere más útil.

En conclusión, pensamos que la FUNDACIÓN que hoy constituimos debe contribuir al impulso de la educación como servicio social cada vez más ambicioso y hacer que la institución “ESTUDIO” siga ocupando con prestigio el espacio que, como opción educativa especial, le ha correspondido dentro del vasto campo de la pedagogía.

Audiovisual
La exposición se completa con el documental El Colegio “Estudio”: una aventura pedagógica en la España de la posguerra que relata los orígenes e historia de esta institución a través de una amplia colección de fotografías y documentos procedentes del Archivo Histórico Fundación Estudio y de películas e imágenes rodadas por antiguos alumnos y familiares que recogieron experiencias de gran valor pedagógico. Este documental puede verse, durante la permanencia de la exposición en la Residencia de Estudiantes, en una sala reservada para ello.

Catálogo
El catálogo de la exposición El Colegio “Estudio”. Una aventura pedagógica en la España de la posguerra, editado por la Fundación Estudio y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, reúne ensayos de Elvira Ontañon, Mercedes Cabrera, Elena Gallego, Juan Pablo Fusi, Antonio Viñao, Sebastián Plá, Ritama Muñoz Rojas, Pilar Piñón, Paloma Sarasúa, Fernando Gutiérrez del Arroyo, Margarita Vázquez de Parga, Ana Gurruchaga, Isabel Vázquez de Castro, José Luís Hernández Zabala, María Dolores Elizalde, Eduardo Martínez de Pisón, Pedro Álvarez de Miranda, Ana Fernández del Amo, Nicolás Ortega, Javier Muguerza, Ana Vázquez de Parga y Luís Gutiérrez del Arroyo, así como las piezas presentes en la exposición y la biografía de las tres fundadoras.

Ficha técnica:
Organizan: Fundación Estudio. Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC)
Proyecto: Fundación Estudio
Colabora: Residencia de Estudiantes
Comisarios: Juan Manuel Bonet, Elena Gallego, María Luisa Martín de Argila
Consejo Asesor: Consuelo Álvarez de Miranda, Mercedes Cabrera, María Cifuentes, Juan Pablo Fusi, Ana Gurruchaga, Elvira Ontañon
Coordinación técnica: Jimena Aguirre (Residencia de Estudiantes). Juan Lozano (SECC). Victor Mourelle (Fundación Estudio)
Producción ejecutiva: Residencia de Estudiantes
Diseño y dirección de montaje: Erik de Giles Ingelman-Sundberg
Documentación: Andrea Fernández-Montesinos, Begoña Nosti
Documental: Enrique Bauluz
Audiovisuales: Fernando Ch. de Giles

Datos de Interés:

Sede y fechas:
Residencia de Estudiantes
Del 10 de septiembre al 8 de noviembre de 2009
Horario:
De lunes a sábado de 11.00 a 15.00 y de 17.00 a 20.00 h.
Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 h.

Imagen: Niños en la ventana de la sede de Oquendo, años cuarenta. Archivo Histórico Fundación Estudio

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3 comentarios a “El colegio “Estudio”: una aventura pedagógica en la España de la posguerra”

  1. cristina calandre dice:

    En Conclusión creo que los integrantes de la FUNDACION ESTUDIO , Elvira Ontañón y Jerónimo Junquera deberían dimitir inmediatamente, pues para nada han seguido los deseos de las fundadoras de la Fundación , pues en vez de dar prestigio a su pedagogía , se han dedicado desde hace muchos años a propocionarse ellos mismos ,colaborando activamente en la destrucción y ocultación de la propia historia de la Institución Libre de Enseñanza y la Residencia. Han talado los chopos centenarios, que daban el nombre a la Colina de los Chopos, han escondido la verdadera historia republicana de la Residencia destruyendo parte de un Refugio del Hospital de Carabineros que dirigió el Dr Calandre, han destruido el recinto mágico de la ILE ,. su jardín,y su escuela de párvulos.!!vaya pedagogía ,que se lleva por delante a la HISTORIA y el PATRIMONIO de España y de Europa!!Y eso que una es profesora de Historia y el otro arquitecto .

  2. cristina calandre dice:

    Al leer el Catálogo de la Exposición , que tiene interesantes fotos, he comprobado que en la página 183 dice Ritama Muñoz-rojas en su artículo Los que se quedaron dentro, el exilio interior”.Entre 1938 y 1939 se disuelve la JAE…….” lo cual es dar por legal al día de hoy a la legislación franquista.. La JAE duró hasta el final de la guerra, finalizando con la derrota de la II República en Marzo de 1939 y nunca antes. Esta versión historiográfica, tendenciosa no esta en absoluto en la linea del “espíritu institucionista ” de honestidad , razón y de los grandes historiadores de la ILE como Rafael Altamira, o de la JAE como Manuel Gomez-Moreno,a los que con toda seguridad no les gustaría nada que se hiciera estas intepretaciones falsas de la Historia de la JAE.Además escribiendo esto en el Catálogo, se deja fuera a mi abuelo el Dr Calandre, nombrado delegado de la JAE en Octubre de 1938 por el gobierno legítimo de la II República., al que por cierto ni menciona en esta artículo Ritama, cuando fué ejemplo de exilio interior, habiendo sido anteriormente inspector médico del Instituto Escuela y de las Colonias de Vacaciones de la ILE., además de médico de la Residencia, Director de uno de los Laboratorios y Delegado de la JaeLa familia Calandre es un claro ejemplo de exilio interior que ni menciona : mis tíos y padres todos alumnos del Instituto -Escuela y represaliados(mi padre y abuelo en la carcel), Mi tía Elena Calandre Alumna de la primera promoción de Estudio en 1940, mi tía Josefina Calandre profesora 20 años de Ciencias Naturales en Colegio Estudio, mi prima Beatriz Moles Calandre ,(su abuelo Enrique Moles de la JAE condenado a muerte )mi hermano Luis Calandre Hoenigsfeld y yo misma Cristina Calandre Hoenigsfeld alumnos del Colegio Estudio desde Oquendo en la infancia hasta el final en Miguel Angel. Nos quedamos dentro y por eso ahora yo puedo exigir todo lo que se viene ocultando sobre la obra y vida de mi abuelo , porque para desgracia de sus ocultadores, yo estoy aquí y ahora.

  3. victor lopez barrantes dice:

    Efectivamente , ha habido excesiva autocomplacencia y poca autocritica. No todo fue bueno , pero de todas formas, globalmente , fue un magnifico proyecto con brillantes resultados .Creo que no se debia acabar aun esa historia pues falta algun analisis . Victor Lopez-Barrantes Prom 65

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